
Sé que es inusual escribir sobre fútbol en este espacio, pero Chicharito Hernández es más que un hombre que se gana la vida a patadas. Javier Hernández Balcázar, el delantero mexicano que hace un año llegó al Manchester United, es un fenómeno social. Más allá de la crítica, es un símbolo que motiva a un sinnúmero de jóvenes. Por supuesto, habrá quien desdeñe la capacidad de meter un balón en una portería como una cualidad —más difícil de lo que aparenta, déjenme aclarar— pero a estas alturas, es innegable reconocerle a Javier su pertenencia al imaginario colectivo, a esos Campos Elíseos de la cáscara de barrio de viernes por la tarde.
Hace un año se lo llevaron, como a tantas promesas mexicanas que no terminan por cuajar en el Viejo Continente. “Deberían apodarle el Infladito”, decían sus detractores, quienes veían en los goles contra Francia y Argentina en el Mundial dos productos de la suerte. Llegó a Inglaterra para conquistarla. Salía de la banca para convertir goles con dosis similares de suerte, magia y técnica. De rebote, de chiripa o como sea, nuestro Chanfle cotidiano comenzó a despuntar en su aventura futbolística. Sólo el México de las balas podía tener como representante digno a un niño con una ametralladora por pierna (¡y salido de las Chivas, con puro mexicano, cómo no!)
Fue un año que se nos pasó rápido de este lado del charco, en un aluvión de violencia, crimen e incertidumbre. En un país donde la Iglesia pierde terreno nació otra misa: ésa de prender la tele los sábados por la mañana para ver jugar a los Diablos Rojos (¡pobre Toluca, arrebatado de su mote!). La Champions entre semana se convirtió en ese ritual que une a jefes y empleados en la oficina. En México, nación donde el fútbol es tema de agenda nacional, tenemos un embajador como no veíamos desde tiempos de Don Genaro Estrada.
Y fíjense, que fue el Chicharito el que salió en defensa de nuestro mancillado honor cuando unos ingleses cualesquiera osaron vituperar lo hecho en México está bien hecho. En un año, la imagen de Hernández es tan bien recibida que no nos sorprenda verlo de diputado (o peor, director de la Conade) en algún futuro. Por lo pronto, el panteón pambolero lo tiene en un pedestal bien ganado. Porque esta tarde, en las canchas de tierra —o de cemento, para los más metropolitanos— habrá un niño (o una niña, que ellas también juegan) que, al mandar una bola a besar las redes imaginarias, sentirá que Old Trafford (¡y el Azteca!) le gritan con el 14 tatuado en la espalda.
Imagen: ESPN Deportes










Aunque a mi el Chichurrito me parece un jugador con suerte (por eso lo de “churrito”) si reconozco que trae felicidad a este país urgido de ídolos deportivos, pues desde los 90’s, no existe uno solo.
Antes, se tenía a Ego Sanchez en el futbol (y que calidad deportiva tenía, de los jugadores mas completos de los 80’s. Velocidad, visión, táctica, técnica, TODO!), a JC Chavez en el Boxeo, Adrián Fernandez en el automovilismo, y no pongo a los de beisbol porque sería una lista enorme. Profesionales en toda la extensión de la palabra (menos Chavez, pero su calidad como boxeador era superior a su falta de profesionalismo)
Actualmente, no poseemos deportistas fuera de serie. El Chichurrito está infladísimo, pues al compararlo con el mejor (Hugol) sale perdiendo por mucho. El Canelo al compararlo con Chavez, también. Checo Perez le falta aún para ser tan bueno como Adrián Fernandez (aunque sea distinto serial). Sin embargo, ya llevan las de ganar, sólo es cuestión de que se sigan preparando (nadie nace aprendido ni hecho) y en un futuro sean ejemplo de autosuperación: El país necesita ejemplos de personas que no se conforman, que den todo y hasta mas, que sigan mejorando, que no se estanquen y digan “ya tengo todo lo que yo quería” (ejemplo: Lorena Ochoa) y digan “Quiero romper todos los records, ser el #1 hasta que se me acaben las energías, nunca darme por vencido, ganarle a todos y aun así seguir mejorando. La excelencia deportiva puede ayudar a que la gente decida ser excelente en todas la áreas.
Bien por Javier Hernandez que en muchísimas ocasiones ha comentado que el sabe que le falta mucho. Bien porque reconoce sus enormes limitaciones pero, sabe que reconocerlas lo hará mejorar en sus defectos. En este país, la autocrítica también es una cualidad muy dificil de encontrar.
Saludos
Nunca falta el comentario cangrejo del mexicano @link. Ya quisiera ser la mitad de churerro que el y tener el 1% de dedicacion que tiene el.
Lastima vivimos de viejos idolos y mancillamos a los demas y decimos conformarnos!
Ah pero se nota que no leíste el final de lo que escribí. México tampoco va a avanzar hasta que tenga una correcta comprensión de la lectura.
el CH14 ¡¡¡ jjajajajajaja
jaja, buena esa de los que solo critican al chicharo o chichurrerito y quiseran ser por lo menos la mitad de el. aun asi, no entiendi del todo el punto del articulo, todos sabemos que es bueno pero cual es el punto?
El punto es que cumplió oficialmente un año como jugador del ManU (o eso me imagino jajaja).
Pues sí, puede que varios goles suyos sean de suerte (ejemplo más claro que el gol de cara, no hay), pero en el futbol, un delantero tan joven no se convierte tan pronto en ídolo y ya casi titular de uno de los mejores equipos del mundo por pura suerte. Ya quisieran muchos delanteros de élite tener esa “suerte” que ha tenido CH14 este año.
Ya basta de seguirse resistiendo a reconocer que es un jugador con excelentes cualidades y ha triunfado sólo porque hace un año decían que no la iba a hace en Europa; basta de orgullo y no querer reconocer que estuvieron equivocados. O qué, todas las notas que le han dedicado en Europa (ojo, no sólo en Inglaterra, sino en todo el continente europeo, y también en América Latina y otros lados) no son suficientes? A poco creen que también lo inflan en Sudamérica cuando hablan tan bien de él? Si ni lo conocían, cómo van a estarlo inflando? (y esto lo digo por comentarios hacia él que escuché mientras vivía en Chile, y de mis amigos peruanos, y por lo que veía que decían de él en la televisión, no sólo Fox Sports Argentina).
Saludos, y menos soberbia.
la suerte se fabrica… para encontrarte una moneda en la calle, hay que estar en la calle, para ganar la loteria, hay que comprar un billete de loteria ( u obtenerlo de alguna otra forma) para empujar un balon, hay que saberse poner enfrente de el…
Antes era ahm hasta cierto punto “Fanatico” del futbol… pero simplemente me intoxique por como se maneja en México este deporte y me aleje, en realidad me aleje… de pronto empece a notar en todos lados un tal “Chicharito” e investigue vi como jugaba y punto.. después apareció en todos los titulares por que se iba al Man U. y empezaron mas comentarios pero ahora la mayoría eran negativos como noto algunos comentarios en este tema y pues no podía evitar citar, escribir una frase o como deseen llamarlo… “Nadie es profeta en su propia tierra” Saludos
El infladito jamás haría un gol como el q hizo cortés de pumas se la hubiera estrellado al portero o la hubiera volado. no tiene la habilidad de barrera o giovanni, no es más jugador que rafa marquez, no es ni la mitad de hugo sanchez y no tiene la calidad de vela o la velocidad y gambeta de nery castillo. Hay muchisimos mexicanos mucho mejores pero Churrito tiene lo mas importante en el futbol que es el gol. Creo que todas las criticas y envidias es porq lo han inflado demasiado y todos se dan cuenta q su calidad como jugador deja mucho q desear. Lo unico q hace es recibir el balón, regresarla al q se la pasa y meterse al area para ver si pesca algo. Jamas crea sus propias jugadas y cuando el equipo no juega atacando se las ve negras, No EXISTE.