Ya les platicaba el día de ayer mi compañero Ismael que, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los mexicanos somos quienes más horas al día trabajamos. Esto es una muestra que el estereotipo de que el mexicano es flojo es solo un prejuicio que tenemos injustamente.

Pero como comentaban en la misma entrada alguno de nuestros apreciados lectores, ¿Por qué mejor no miden la productividad? Pues parece que lo escucharon. El mismo día de ayer, el Centro de Investigación para el Desarrollo A. C. (CIDAC) publicó un reporte de su estudio titulado “Hacerlo mejor. Índice de Productividad México”, el cual revela resultados lamentables: solo un 3 por ciento de crecimiento en productividad en 18 años (de 1991 al 2009).

Las comparaciones son odiosas, pero vale la pena hacer algunas para darnos una idea de lo rezagados que nos hemos estado quedando:

  • México creció solo un 2.1 por ciento de 1999 a 2009. En ese mismo periodo, Corea del Sur tuvo un crecimiento del 82.3 por ciento, Irlanda de un 64 por ciento y Estados Unidos de un 35 por ciento.
  • Se requieren cinco trabajadores mexicanos para producir lo mismo que un trabajador Irlandés.
  • La baja productividad ha provocado que el ingreso por mexicano haya aumentado apenas 2 mil 500 pesos en dos décadas, mientras que en Estados Unidos ha llegado hasta los 12 mil 500 pesos.

Pero no todos los estados del país están tan rezagados. El estudio demuestra que la productividad es muy dispar entre los diferentes estados del país. Los estados con productividad más alta son Nuevo León, Estado de México y Coahuila; quienes ocupan los primeros tres lugares en el país respectivamente. En contraste, los estados con menor productividad son Guerrero, Oaxaca y Chiapas; ocupando los últimos tres lugares respectivamente.

¿Y a que se debe la baja productividad de los mexicanos? Estadísticas del mismo estudio revelan una serie de parámetros que influyen en la productividad. Estos son:

  • Mercado informal. Mientras sea más grande el tamaño del mercado informal, menor es la productividad.
  • Remuneración. Mientras mejor sea el sueldo de las personas, mejor es su productividad.
  • Pobreza. Esta es una de las tendencias más marcadas. El estudio demuestra que en los estados donde existe mayor pobreza, la productividad es mucho mayor menor.
  • Tamaño de las empresas: Esta es otra de las tendencias mas claras. Entre más grandes sean en promedio las empresas en el estado, mas alta es la productividad de sus trabajadores.

Desde luego, la culpa no la tienen los trabajadores. También influye la burocracia de la empresa, su organización e incluso las herramientas tecnológicas con las que cuente. Una mayor competitividad entre empresas del mismo sector también puede forzar una mayor productividad entre sus empleados. Es increíble que algunos bancos tenga que estar formado hasta dos horas solo para cambiar mi tarjeta de débito vencida. Ya ni digamos si se trata de un trámite en cualquier dependencia pública.

Son muchas las variables que el país necesita mejorar para aumentar su competitividad. Y desde luego, esto puede significar una oportunidad de crecimiento y desarrollo.

Foto: Yoriento