Sexting es un término inventado recientemente por los medios de comunicación. Nació de la conjunción de las palabras sex y texting, y es utilizado para describir el intercambio de mensajes de texto eróticos aunque, a causa de los avances tecnológicos, estos mensajes pueden incluir también fotografías o videos. De acuerdo a un informe de MaTTica, una empresa dedicada a la investigación digital, en los últimos años México ha presentado un incremento exponencial en este uso de la mensajería instantánea, e incluso nuestro país se encuentra actualmente en el primer lugar a nivel mundial en el intercambio de archivos para sexting.

Este intercambio de archivos no es un delito, sin embargo, si menores de edad utilizan algún dispositivo tecnológico para participar en el sexting compartiendo archivos multimedia, se puede caer en la pornografía infantil, lo cual representa un delito bastante grave. Andrés Velásquez, presidente y fundador de MaTTica, señala que la finalidad de los menores al incurrir en esta práctica generalmente es divertirse o adquirir popularidad.

Existen distintos grados de sexting, los mensajes pueden variar desde un “hoy luces muy bien”, hasta pornografía. El problema se agrava por la alta probabilidad de que estos archivos multimedia lleguen a manos equivocadas dentro de Internet. El contenido puede propagarse instantáneamente a través de distintas redes sociales o sitios web maliciosos, y lo que comenzó siendo sólo un juego se convierte en material que los pederastas comercializan para sus despreciables negocios.

Culpar a la tecnología de este problema que se presenta en la juventud mexicana significaría tener una idea bastante retrógrada acerca del estado actual de la red. Los avances tecnológicos como las redes sociales, por ejemplo, representan plataformas cuyo uso depende únicamente de la persona al frente de la pantalla. Los padres deben ser quienes se hagan responsables por el uso que sus hijos dan a los recursos tecnológicos que tienen a su disposición, lamentablemente, este tipo de acciones suelen pasar desapercibidas para ellos.

La situación es complicada para los padres de familia, ya que generalmente tienen poco conocimiento sobre qué se puede hacer en Internet. Los expertos recomiendan mantener un diálogo constante entre padres e hijos para que estos sean orientados a mantener conductas apropiadas cuando se trate de tecnología. El alto número de niños mexicanos que practican el sexting es un reflejo de problemas de autoestima o falta de comunicación que debe ser atendido por las familias en donde se presente, ya sea mediante una mejor comunicación o con ayuda profesional.

Imagen: NY Daily News