México: el país en el que las telenovelas son instrumentos pedagógicos y los alumnos harían cualquier cosa por no estudiar de más, incluyendo cerrar una vialidad importante y causar un caos vial.

La educación en México pasa por un mal rato. Entre sindicatos autoritarios, miembros del magisterio (no todos) sin iniciativa, padres de familia que no cooperan con la educación de sus hijos, escuelas insuficientes y un plan educativo por debajo de los estándares internacionales, pensar que José Vasconcelos se está revolcando en su tumba es decir poco. Pero en esta ocasión, lo que demuestra el nivel educativo en nuestro país no es ninguno de los aspectos pasados, sino que está relacionado con la motivación de los mismos estudiantes.

El día de hoy un grupo de estudiantes de la Secundaria 34 del Distrito Federal y sus madres se manifestaron en la calzada de Tlalpan, a la altura de la delegación Benito Juárez, para protestar por un aumento de dos horas a la jornada de estudio. De acuerdo a la nueva norma los alumnos ingresarían al plantel a las siete de la mañana para salir no a las cuatro de la tarde como actualmente lo hacen, sino a las seis.

Seguramente hay muchos puntos en contra de este cambio, como lo poco provechoso que puede resultar una jornada de estudio superior a las once horas, o el riesgo que pueden correr los estudiantes al salir dos horas más tarde de la escuela –sobre todo en horario de invierno-, entre muchas otras, pero no fue a ninguna de ellas a lo que apelaron los estudiantes. No, los estudiantes portaban carteles que rezaban “Quiero una vida social” y “Mi mamá si me quiere” entre otras monerías por el estilo.

Hace poco, cuando se aumentó la jornada de estudio y se crearon escuelas de horario extendido la mayoría de los padres estuvo de acuerdo. Después de todo, casi todos trabajan y mantener a sus hijos en la escuela era mejor opción que tenerlos desatendidos en casa. Entonces, ¿qué pasa con la Secundaria 34? ¿Cómo era la propuesta original? ¿Incluía clases poco relevantes para la calidad del programa? Porque de no ser así, en realidad no entiendo cuál es el problema con estos estudiantes… y me rehúso a aceptar que todo esto se deba a querer “tener vida social” cuando a esa edad nada debe ser más importante que la educación, en especial en un país en el que tantos aún no tienen acceso a las escuelas.

Imagen: El Universal