Muerto el perro se acabó la rabia, ¿verdad? La sabiduría popular lo dice y tal pareciera que la Secretaría de Salud del Distrito Federal lo confirma. Hace unos días Perla nos comentaba sobre la iniciativa de dicha dependencia de asesinar a tres mil perros de la calle. Es cierto, que más de 120 mil perros vivan de esta forma en la Ciudad de México puede causar problemas de salud. Pero así como los humanos somos responsables de su indigna existencia, somos los responsables no de terminarla, sino de hacer todo lo posible para mejorarla.

Ya se ha hablado sobre la Tenencia de Mascotas y lo mucho que podría evitar el exceso de población perruna en las ciudades, pero en lo que propuestas como esta son tomadas en cuenta, varias organizaciones han decidido actuar en contra del inminente “sacrificio” de tres mil perros. Unas de esas organizaciones es Por una Vida Digna A.C, que propone un programa piloto para la Delegación Miguel Hidalgo. Su presidenta, Ireri Carranza López, expresó:

Solicitamos que en la Miguel Hidalgo se tomen medidas para dar un ejemplo a las demás delegaciones de lo que se puede lograr trabajando juntos sociedad civil y autoridades.

Dichas medidas, de acuerdo a Por una Vida Digna son la esterilización y vacunación de perros y gatos callejeros y la promoción de la adopción en lugar de la compra en criaderos. Suena bien, ¿no? El problema es que sólo hay dos grandes centros que puedan prestar estos servicios en dicha delegación, no se dan abasto en espacio y cuentan con pocos recursos.

Además, intentar regular a los animales de la calle es bastante complicado pues no hay fronteras físicas tangibles entre las delegaciones, por lo cual el flujo de perros y gatos hacia la delegación Miguel Hidalgo no puede ser calculado. Además en el caso de los gatos, son tan escurridizos y rápidos que lograr inmovilizar a uno para esterilizarlo será prácticamente imposible.

Son aproximadamente 120 mil perros los que se encuentran en situación “de la calle” y no se ha encontrado una forma de lidiar con y resolver su situación. Los gatos ni siquiera pueden ser contabilizados.

Este es un problema serio, uno que no admite fallos ni soluciones a medias. Pero hasta ahora no ha habido propuestas integrales y aquellas que se enfocan en sólo un aspecto no han sido tomadas en cuenta.

Esta no es la primera vez que algo así se sugiere en el Distrito Federal. Hace poco menos de un año un psicópata ciudadano propuso exterminar a los perros más educados y mimados posiblemente del país. A estas alturas no podemos evitar pensar no sólo en qué se puede hacer por los animales sino, ¿qué demonios le pasa a los humanos?

Imagen: Es lo que hay