Desde ayer, el municipio de Zacatlán, ubicado al norte del estado de Puebla, es oficialmente un Pueblo Mágico. Junto con Cuetzalan del Progreso, esta localidad formará parte del proyecto Sierra Mágica de Puebla, programa que —más allá del desafortunado nombre— buscará aumentar el turismo en esta zona del estado, caracterizada por su enorme riqueza cultural, histórica y natural. Y aunque el proyecto turístico que engloba a comunidades como Huauchinango, Chignahuapan y Tetela de Ocampo, ya se había emprendido años antes, ésta vez se espera contar con el apoyo del Gobierno Federal para ser materializado.

Este municipio, conocido popularmente como Zacatlán de las manzanas, lleva cerca de diez años trabajando para mejorar su imagen urbana y reunir todos los requisitos necesarios para funcionar como un destino turístico de afluencia considerable. Basta recordar que hace tan solo doce años fue declarado “zona de desastre” tras las intensas luvias que se sufrieron en la zona, quedando incomunicado de la capital del estado y poniendo en realce el enorme descuido en el que se tiene a la sierra poblana.

Aunque gracias al apelativo de Pueblo Mágico se espera una fuerte afluencia de turismo proveniente de todo el país, el Secretario de Turismo del Estado, Ángel Trauwitz Echeguren, afirmó que se tiene en miras pactar primeramente con touroperadores de la capital del país, pues gracias a la cercanía geográfica y la infraestructura del “Arco Norte”, este municipio queda a tan sólo una hora y media del Distrito Federal, convirtiéndose en una gran opción para el llamado “turismo de fin de semana” gracias a los distintos atractivas culturales y opciones de recreación y descanso.

Zacatlán es el municipio número 41 en recibir esta denominación y el segundo que recibe el estado de Puebla. Los requisitos para que una localidad sea elegida dentro de esta categoría son:

  • Ser pueblos muy antiguos.
  • Haber sido protagonistas de hechos trascendentales
  • Conservar atributos simbólicos.
  • Poseer una bella arquitectura.

Este programa iniciado en el 2001 busca generar una oferta turística diversificada hacia el interior del país, con sitios que cuentan con atributos histórico-culturales y que tradicionalmente no han sido considerados entre la oferta turística.

Imagen: Puebla Ya