La labor de policía en México no es fácil, percibiendo –en la mayoría de los casos– el salario mínimo a cambio de arriesgar la vida en el combate al crimen organizado que envuelve al país. Los estereotipos de policías oscilan entre los extremos: pasamos del agente honrado, que da la vida por cumplir de mejor manera su trabajo; al corrupto, ese que guarda una relación con el crimen organizado y que lejos de proteger, siembra miedo entre la población.

Un ejemplo del segundo estereotipo que menciono ocurrió la madrugada del domingo pasado en el Café Iguana, en el centro de Monterrey. Después de que elementos del crimen organizado ejecutaran a cuatro personas afuera del bar, policías del sector evitaban llegar a la zona del crimen a fin de permitir que los criminales se llevaran los cadáveres.

Una situación prácticamente igual a la anterior tuvo lugar en el operativo en que se encontró el cadáver de un conductor de televisión local, conocido como “La Gata”. En aquella ocasión, los efectivos policiales que resguardaban el cadáver comenzaron a pedir a los medios de comunicación que se retiraran, pues un grupo delictivo iba a levantar nuevamente el cuerpo del occiso. Aquella vez la noticia sonaba indignante, pero al parecer el mal accionar de los miembros de la policía es un elemento recurrente en nuestro país cuando se trata de combatir al narcotráfico.

Considero que es parte de su trabajo hacerle frente a estas situaciones, existen procedimientos como cerrar calles aledañas o simplemente resguardar la zona, en lugar de esperar cobardemente a un par de cuadras de distancia. Por otro lado, de enfrentarse directamente con los criminales, los policías no tendrían oportunidad, debido a que cargan con armas de mucho menor poder; sería casi como cavar su propia tumba, dejando a un lado a sus familias.

Sin embargo, si los oficiales no pueden cumplir con su labor, ¿cuál es el lugar que ocupan? Recoger casquillos y limpiar la sangre en escenas de crimen lo puede hacer perfectamente el personal de servicios primarios. Actualmente el trabajo de policía se encuentra en una situación crítica y, lamentablemente para la población, me parece que el estereotipo de policía honrado suena cada vez más idealista

Imagen: MassMarrier