Sí, esta sería la respuesta que está teniendo el gobierno del Distrito Federal quienes a través del sector salud, otorgan apoyo hormonal a más de 340 hombres y mujeres en busca de un procedimiento de reasignación de sexo. Así lo ha informado el secretario de Salud del Distrito Federal, Armando Ahued.

Ante tal afirmación uno se pregunta ¿está obligado el estado a proporcionar este tipo de tratamientos? Al parecer, así lo es; ya que a finales del año 2008 al aprobarse reformas en el código civil de la capital se permitió que los transgénero y transexuales tramiten actas y documentación conforme a su verdadera identidad sin que exista evidencia de su genero anterior. Por ello se hizo obligatoria la atención médica en los servicios de salud de la ciudad hacia este sector.

Por dicha razón y al no contar con médicos, equipos ni capacitación especializada para realizar este tipo de cirugías --refiriéndose al servicio médico gratuito-- se ofrece a los interesados la ayuda de tratamientos hormonales acompañados de ayuda psicológica y emocional para encaminar y lograr el objetivo de cambiar su apariencia.

La verdad y aunque varios crean que estoy a favor de esto, me siento con opiniones muy encontradas y seguramente varios lo estarán también. Yo apoyo fielmente a toda la gente que cae en discriminación --incluidos los transexuales y los transgéneros-- pero no estoy seguro si el estado deba subsidiar este tipo de tratamientos, sobretodo los hormonales. Me da gusto la existencia de la reforma que les otorga derechos de salud a este sector de la población, pero eso no significa que por tal reforma se tenga que costear el "proceso de", tomando en cuenta que el precio del mismo es muy caro.

Sé que una persona trans vive dentro de un cuerpo erróneo al que prefiere, pero recibir un tratamiento en parte gratuito por un cambio de apariencia física puede parecer al menos para mí, algo que no requiera una urgencia de vida o muerte si lo comparamos con gente que sufre de cáncer o VIH y que no tiene los recursos para controlar estos males. No estoy en contra de las operaciones de reasignación de sexo pero sí creo que ese dinero del que dispone el gobierno puede servir de ayuda para más gente y sobretodo si su vida corre peligro; teniendo en cuenta además, que hay muchas dependencias que sólo se dedican a desperdiciar los recursos que les otorgan.

En todo el mundo este tipo de tratamientos con cirugía de por medio tienen un alto valor económico y que no cualquier persona puede costear, ya que su precio ronda los treinta y cinco mil dólares. Irónicamente en nuestro país, las cirugías y los tratamientos hormonales --a nivel privado-- no son tan caros como uno pudiera pensar, claro si lo comparamos con los precios del resto del mundo, pues en México el precio aproximado asciende a poco más --¡poco eh!-- de doscientos mil pesos. Personalmente no tengo idea de cuanto costará la parte hormonal en esto pero estoy seguro que sí es bastante, por lo que a mi forma de ver la cosas lo ideal sería utilizar ese dinero para atender urgencias médicas de vida o muerte en favor de la salud de gran parte de la población.

Es una postura muy difícil, ¿cuál tomarías tú?

Imagen: Raccou

Alejandro Ortiz Sotomayor

Arquitecto, pseudo-diseñador, pseudo-fotógrafo. Apasionado por el arte, la publicidad y la comunicación, pero no hay mayor pasión para mí que el futbol. Más artículos del autor »