A veces, la incapacidad humana para entender lo diferente y dejarle de tener miedo me sorprende. El día de ayer en Guadalajara -sí esa Guadalajara de la que evoco su gente, su comida- convocó a una marcha contra ciertas reformas políticas que desde la trinchera de la derecha no se quiere aprobar: legalizar el aborto, permitir a parejas del mismo sexo casarse, adoptar ... entre otras.

La marcha fue convocada específicamente por un grupo de ciudadanos que apoyan las reformas de ley para proteger la vida y por ello, ayer se dio inicio a una campaña para reunir firmas y lograr frenar las reformas que ya fueron avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Entre ellas: revertir el derecho otrogado a las parejas homosexuales de darle seguro social a su pareja y desde su opinión, también para frenar el homosexualismo, pues "en Jalisco se quieren ciudadanos sanos".

Y justo eran las 6:30 de la tarde y entre personas católicas y las que creen "en las buenas costumbres" comenzaron a gritar: a favor de la vida y de la ley natural. El objetivo fue y sigue siendo reunir más de 53 mil firmas para entregarlas a los diputados locales y lograr proteger la vida y a la familia en el estado.

Lo que personalmente me parece terrible, es que en el estado sigan existiendo el pensamiento de que la familia sólo puede ser conformada por padres heterosexuales y que se pretenda arrancar el derecho a una población que no daña al resto de la sociedad, pues viven su vida sin juzgar y tratando de defender sus derechos como habitantes de una misma entidad federativa.

Personalmente jamás entenderé el fin de una persona al querer restarle derechos a otra o considerarlo diferente sólo porque no piensa igual que él. Cualquier tipo de discriminación -y para mí esta es una muy grande- no podré comprenderla.

Según los manifestantes de esta marcha, medidas como la interrupción del aborto, el divorcio express o clases de preferencia sexual en las escuelas secundarias permitiría que nuestra sociedad se corrompiera y tuviera más vicios, por eso piden que estas reformas que vienen de la capital sean rechazadas por nuestra entidad. Yo creo que por el contrario, la falta de información antes de llegar a medidas como aborto o divorcio express, hacen que estas cifras crezcan más y que la población se sienta desorientada.

Lo triste es que a esta marcha acudieron más ciudadanos que los que se dieron cita a la marcha por la paz el pasado 8 mayo: aproximadamente 5 mil personas según datos de protección civil. Y entonces preguntamos ¿de verdad Jalisco cree más importante conservar sus costumbres católicas que exigir un cese a la violencia que vive? Triste pero cierto.

¿Y quienes fueron los responsables de la convocatoria? la Fundación Vida y Valores, A.C. de Guadalajara quienes en el año 2008 recibieron medio millón de pesos como financiamiento por parte del gobierno de Emilio González Márquez y con ello realizaron el III Congreso Internacional de Derecho Natural que se realizó en la Universidad Autónoma de Guadalajara, una de las más conservadoras que hay.

A pesar de que la marcha no tenía como único fin poner a la población católica contra la homosexual, al final de cuentas esto fue lo que más se rescató, pues muchos de los integrantes de este movimiento "Pro Vida" creen firmemente que la homosexualidad es un tipo de enfermedad que se puede curar si quien la padece así lo quiere. A mi me parece que esto transgrede los derechos humanos básicos.

Una de sus voceras, Norma Edith Martínez también trabaja como consejera ciudadana de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco, lo que nos deja reflexionando sobre el papel de esta institución al tener entre sus filas a personas con tendencias conservadoras tan extremas (y lo mismo aplicaría para personas con tendencias muy de izquierda) y según algunos consejeros compañeros de ella, es por su voz que temas como el matrimonio del mismo sexo o adopciones gay o la aprobación de la Ley Antiaborto no han podido siquiera discutirse desde la materia de Derechos Humanos en la entidad.

Lo irrefutable es que esta marcha Pro Vida y Anti Gay, está formada por al menos 210 asociaciones entre civiles, educativas y religiosas, que desean que ninguna reforma que venga del Distrito Federal se apruebe y que creen firmemente que el matrimonio y la familia sólo se hicieron para hombres unidos a mujeres.

Jalisco me duele con esta marcha. Los tapatíos lastiman a todos los que queremos un México más plural y libre de estigmas religiosos. ¿Qué opinas tú de esta marcha?

Imagen: salazargdl

Perla Cristal Gomez

Comunicadora, amante de las mascotas. Encargada de divulgación en una sociedad protectora de animales y ñoña profesional. Más artículos del autor »