Si una marcha que tomó tintes de discriminación no fue suficiente, desde Jalisco se da a conocer el plan del Ayuntamiento de Guadalajara para minimizar lo que no les gusta: reprimir manisfestaciones de afecto entre personas del mismo sexo, limpiar el centro de indigentes, limpiaparabrisas y de trabajadoras sexuales.

¿Por qué este plan? Porque debe quedar listo para antes de octubre, fecha en la que se celebrará los Juegos Panamericanos y Guadalajara deberá lucir “bonita”.

No sé qué opinen ustedes pero planear eliminar del centro de la ciudad todo eso que molesta a la vista sólo para dar la impresión de que somos una ciudad “sana”, aquí en muchos sitios del planeta se llama ocultar la realidad.

Fue aproximadamente hace dos semanas que las autoridades se reunieron para platicar del tema y se revisaron todos los problemas sociales que podrían ser un obstáculo para el desarrollo de la contienda deportiva en la entidad. Se determinó retirar a las trabajadoras sexuales de las zonas donde están, así como a los limpiaparabrisas e indigentes, pero también se le sumó a la mención, hacer algún tipo de llamado de atención a las personas del mismo sexo que se expresen sus sentimientos en vía pública.

Perdón pero ¿Jalisco vive en una dictadura donde se prohíben los actos de cariño? Yo creo que no. El hecho de que una persona homosexual exprese libremente sus sentimientos y otra no le guste, no le da derecho al gobierno a quererlos reprimir. Ahora, hay zonas de Guadalajara que por tener comercios gay o antros gay, estarán repletas de personas ejerciendo su libertad de expresión y es dónde muchos nos preguntamos: ¿ahí también llamarán la atención e intentarán ocultar a las personas homosexuales?

Para mí que soy tapatía esto es el colmo. Hoy, en este día de lucha contra la homofobia, Jalisco se muestra como el más homófobo; y segundo, si una marcha para frenar reformas nacionales en pos de “preservar la vida desde su concepción hasta la muerte” no fue suficiente, ahora nos tendremos que acostumbrar a la idea de que hay un acuerdo para “limpiar el centro de lo que no nos gusta. Yo creo que las autoridades mejor deberían de pensar cómo frenar la prostitución, cómo generar más y mejores empleos para los limpiaparabrisas, colocar a los indigentes en un lugar donde los atiendan y sobre todo, pensar que no pueden llamar la atención de ningún ciudadano sólo porque no les guste su comportamiento. Mientras las personas gay no infrinjan ninguna ley, pueden demostrar su cariño a quien más deseen y donde lo quieran.

Además de querer limpiar el centro de la ciudad, se hace referencia de que el gobierno tapatío quiere minimizar o evitar al máximo las manifestaciones que sean abiertas y escandalizantes, como por ejemplo una marcha gay pero dudo por mucho que logren realizar alguna acción para esto. La pregunta de muchos será ¿acaso durante los Juegos Panamericanos también estarán prohibidas las demostraciones de amor entre personas del mismo sexo? Lo dudo y por mucho.

Desde la asociación civil MAMA AC, Rogelio Padilla comentó que hoy mismo presentará un plan de acción para que a los niños de la calle y trabajadores de la calle no se les saque de sus zonas, sino que se les incluya en la propuesta de los Panamericanos y creo esto mismo es lo que nuestras autoridades deberían de hacer.

Aristóteles Sandoval, alcalde de Guadalajara, ha negado rotundamente que este plan de reordenamiento y limpieza social se esté planenado, pues según él su gobierno tiene políticas incluyentes y lo que menos querrían hacer es limpiar una zona que históricamente se conoce por estar poblada con personas en situación de calle o de prostitución; pero al menos dos de sus funcionarios afirman que sí se realizó.

Por si son peras o son manzanas, no me puedo imaginar que esta idea haya cruzado la mente de las autoridades, pero de ser así, me aterra ver que no podemos aceptar y trabajar en una naturaleza que un sector de la población posee: personas pobres, en la calle, sexoservidoras y sobre todo, una alto porcentaje de población homosexual que no sólo está en el centro, sino en toda la ciudad.

Imagen: Y pensar que julio cambió mi vida…