Más allá de la estrechez de miras y el maniqueísmo que caracteriza a algunos de nuestros connacionales, investigadores de las artes y humanidades han encontrado en el cine porno y sus alrededores una vía regia a la cultura erótica del mexicano. Hace unos meses la Filmoteca de la Universidad Autónoma de México anunció uno de los hallazgos más importantes en este rubro: el descubrimiento de 35 películas de cine porno mudo, filmadas en nuestro México lindo y querido de principios del siglo pasado. Títulos como Fray Vergazo e Historia de un abrigo de mink (parodia pornográfica de la cinta homónima) rebozan de información lista para ser descifrada en torno a la cultura erótica de nuestro país.

Cintas como éstas y edificios como el emblemático Cine Teresa, ubicado en el corazón del Distrito Federal y por varias décadas catedral de la pornografía, arrojan información sobre cómo convivimos los mexicanos con esa categoría extraña a la que llamamos sexualidad, dimensión compleja del ser humano que nos atrae tanto como incomoda. A decir de Rafael Aviña, investigador de cine, "todo el cine popular es la mayor representación de la cultura y el cine porno también es parte de esta manifestación". Y vaya que era una expresión popular; cintas como Tomás y Juana en el Jardín son cintas protagonizadas por personas de la clase alta mexicana, quienes al interior de los muros de su casa filmaron escenas de sexo explícito donde incluso hay encuentros homosexuales.

Y sí, todo esto ocurría mientras las salas de cine "de a peso" se abarrotaban para ver los pininos actorales de Joaquín Pardavé o Sara García que, tras un pasado actoral en las famosas "carpas", comenzaban a incursionar en la naciente industria del cine mexicano; ése que han llamado cine de la época de oro

Actualmente, el Cine Teresa ha dejado de ser un recinto dedicado al cine porno y los encuentros clandestinos. La franquicia religiosa brasileña Pare de sufrir adquirió el inmueble. Ni modo. Sin embargo, el acervo de la filmoteca de la UNAM conservará estas reliquias que ya están siendo estudiadas y, en algunas ocasiones, exhibidas dentro de festivales propios del género, donde la gente asiste más que a excitarse, a tratar de vislumbrar cómo era la sexualidad oculta del mundo de nuestros abuelos. He aquí un video de la BBC donde se entrevista a uno de los protagonistas de la conservación de este material y donde se proyectan algunas imágenes de esta cinta (Que aclaro, para algunos pueden ser NSFW; a pesar de que no hay desnudos ni cosas por el estilo).

Imagen: Samuel Melendez

Ismael Flores

Mexicano, 27 años, egresado de la maestría en Letras Iberoamericanas. Actualmente se desempeña como freelancer editorial y el novio que tu mamá odiaría tuvieras. Más artículos del autor »