Y mientras nuestro presidente le echaba tierra al régimen anterior, no se dio cuenta de que una tonelada de cemento estaba por caerle encima. Invitado por la Universidad de Stanford en calidad de orador para su ceremonia de graduación, Felipe Calderón aprovechó la oportunidad para mejorar la deteriorada imagen que ha dado su gobierno al exterior del país, contrastando su polémico mandato con los años más oscuros y las acciones más viles del anterior "partido oficial":

"A su edad, México todavía tenía un régimen autocrático, todos los Gobernadores estatales y todos los Senadores eran del mismo partido. Durante muchas décadas, ese sólo partido controlaba a todo: lo que se le permitía decir a los medios, lo que debían enseñar en las escuelas, qué conciertos de rock se permitían, todo. Cuando los estudiantes, como ustedes, protestaban, eran masacrados. Muchos oponentes del régimen simplemente fueron desaparecidos.

E imagen la escena. Mientras Felipe Calderón decía estas palabras, una avioneta arrastraba por los cielos una manta donde podía leerse: 40,000 DEAD! HOW MANY MORE? con esa firma que ya todos conocemos: NO + Sangre. Por 15 minutos --de los 18 que duró su participación-- la avioneta y su singular mensaje estuvieron sobrevolando el estadio de la Universidad de Stanford, donde cerca de 15 mil graduados se reunieron para concluir con esta ceremonia sus estudios.

En su discurso (si me permiten el juicio, bastante desangelado), nuestro mandatario aprovechó para darse un clavado en sus memorias de infancia, donde recordó cómo su padre --en su natal Morelia-- organizó al "partido de oposición" y cómo él, junto a sus hermanos, participaban en acciones que calificó como una "cruzada heroica y utópica", producto de la cual él llego a donde está:

También [mi padre] me dijo esto: 'Quizá nunca lleguemos a ver a nadie de nuestro partido que se vuelva Presidente, o gobernador, siquiera, pero la única manera de cambiar pacíficamente a México es de hablar a la conciencia de la gente, del pueblo, y si no lo hacemos, nadie lo va a hacer'. Él falleció antes de la transformación profunda de México hacia la democracia. Y varios años después, contra todo pronóstico, me eligieron Presidente de México.

También aprovechó para resaltar programas que su gobierno ha instaurado y que buscan generar desarrollo económico al tiempo que cuidan la naturaleza, como lo es ProÁrbol. (Insértese el sonido de grillos cantando o una bola de hierba seca pasando). Y ya que estamos hablando de grillos --y la consecuente grilla-- a quienes en verdad les molestó que nuestro presidente lavara la ropa sucia fuera de casa, fue a los diputados del PRI, que calificaron como "electorero" el discurso pronunciado en Satanford, resaltando que por andar ahogándose en el pasado, no ha caído en cuenta de que "él pasará a la historia como el presidente que metió al país en una guerra civil”.

Felipe Solís Acero, diputado del otrora partidazo, declaró amargamente que “hasta el último de sus días, a Calderón lo perseguirá el estigma de haber sembrado la zozobra, la inseguridad y dejar una lista de casi 40 mil muertos”. Y tampoco pudo quedarse callado el PRD, cuyo diputado Mauricio Toledo declaro que no puede cuestionar al PRI en cuanto a desaparecidos, porque tanto en su gobierno como en el de Vicente Fox “ni uno solo de los responsables de la guerra sucia ha sido llevado a la cárcel, y laimpunidad también es atribuible a su gobierno”.

Habrá qué empezar a dosificarnos de dosis extras de paciencia, que con eso de que ya se acercan las elecciones, habrá más pisadas de cola de todos contra todos.

Imagen: México Rojo | Noticieros Televisa