Hacer listas siempre es un problema. Un dolor de cabeza que sólo puede ser comparable a elegir los invitados a una boda. ¿A quién sientas junto a quién? ¿Mandarás traer a la tía abuela que ya no se acuerda de ti y vive al otro lado del país? ¿Pollo o carne? ¿Juegos infantiles para los sobrinitos? Sí, un verdadero y gozoso dolor de cabeza.

Como algunos y algunas de ustedes ya comentaron, hay varios imperdibles; símiles a la madrina de lazo, el papá de la novia o el hermano incómodo. Vamos, que sin Monsi, Chavela Vargas o Tito Vasconselos no podríamos imaginar la rica cultura de nombres e imágenes de la diversidad sexual mexicana. Pero tampoco sin sus activistas, sus figuras de culto, de aquéllos sobre los que se rumoró o de aquellos de los que siempre se supo. Insisto, la lista no es para nada definitiva y, como en La Bella Durmiente, siempre quedará alguien fuera que nos echará una maldición encima. O bueno, al menos alguno de sus fans.

Y pues no que no, sí que sí, ya volvimos a salir... he aquí la continuación de la Primera Parte:

21 Chavela Vargas: Nuestra particular, posmoderna y amada Safo

Isabel Vargas Lizano nació en Costa Rica, pero a los 17 años llegó a nuestro país. Y llegó para quedarse. La compositora e intérprete alcanzó la fama de la mano de José Alfredo Jiménez, y lo hizo mediante canciones del género ranchero, considerado muy masculino en la época y cantado únicamente por hombres. Chavela Vargas expresó abiertamente en el año 2000 que era lesbiana; un de esos deliciosos secretos a voces del ambiente que fueron el pan de cada día en el siglo pasado, que hacían sentir a los diferentes que no eran los únicos: al contrario, que estábamos --y estamos-- en todos lados. Ha recibido múltiples reconocimientos, el último de ellos en 2009, cuando fue nombrada Ciudadana Distinguida de la Ciudad de México. Y qué más decir de ella, referencia obligada para toda persona que quiera introducirse al mundo sáfico.

Imagen: KCRW

22 Luis González de Alaba: La memoria viva de los ideales del 68

Integrante del Consejo Nacional de Huelga y unos de los protagonistas del Movimiento Estudiantil de 1968, Luis González de Alba ha dedicado su vida a la escritura, tanto literaria como periodística y de difusión de la ciencia. Encarcelado en Lecumberri tras la matanza de estudiantes ocurrida el 2 de Octubre de 1968, pone por escritos sus memorias en el libro Los días y los años, aunque ellas aparecen a lo largo de toda su obra, destacando Agapi Mu como una de sus novelas más conocidas, además del libro de cuentos El vino de los bravos. Actualmente es colaborador en distintas publicaciones. En 1997 fue distinguido con el Primer Premio Nacional de Periodismo. Su pasión por la cultura griega antigua, así como por la ciencia en general, son dos de sus rasgos distintivos.

Imagen: Al Chilazo

23 Quetzalcoátl Lejía: Activista incansable

Una de las notas que más estremecieron a las y los activistas de todo el país durante este año fue el asesinato del director del Centro de Estudios y Proyectos para el Desarrollo Humano Integral (CEPRODEHI), Quetzalcoatl Leija Herrera. Activista gay reconocido por su trabajo en el Estado de Guerrero, su muerte se debió a un terrible acto de homofobia. Durante su labor como activista encabezó los preparativos para la Marcha del Orgullo del Estado y la denuncia ante la Secretaría de Gobernación contra los obispos de Guerrero por promover la discriminación, la exclusión y la homofobia. Una pérdida lamentable que nos recuerda que los avances, aunque enormes, aún no son suficientes.

Imagen: Nota Roja Guerrero

24 Rosamaría Roffiel: Amor se dice Amora

Amora es quizá la novela que más suspiros ha arrancado a mujeres (y hombres) al describir una especie de comunidad de mujeres ideal. Pieza clave en en el imaginario lésbico, Amora fue publicada en 1989 por Rosamaría Roffiel y es considerada la primera novela abiertamente lésbica de la literatura mexicana. El tono ingenuo, casi naïve y sumamente dulce de sus palabras encanta hasta la más reacia. Otra obra imperdible de esta autora es El Para siempre dura una noche, colección de cuentos lésbicos, donde mi favorito es aquél que se remonta a las calurosas noches de Veracruz (de donde es originaria) y a través de los ojos de una niña describe esa primera vez que el deseo por lo prohibido aguijonea la consciencia.

Imagen: Sáficas

25. Jaime Humberto Hermosillo: Desentrañando la hipocresía clasemediera

Nacido en Aguascalientes, Jaime Humberto Hermosillo es ya todo un referente en el cine mexicano que gusta de tratar temas como la familia de la clase media, la diversidad sexual y la ruptura del orden moral. Estas elecciones temáticas lo han llevado a ser comparado con el español Pedro Almodóvar. El común denominador de sus películas es el interés en exponer la hipocresía clasemediera mexicana. Su nombre será recordado por la cinta Doña Hermelinda y su hijo, una de las cintas del cine mexicano que más furor han levantado al interior y exterior del colectivo LGBTTTI por su franco acercamiento a la temática diversa. Actualmente se desempeña como profesor en la Universidad de Guadalajara.

Imagen: ITESM

26. Luis Perelman: El sexólogo que puso la educación sexual en la mesa

Sexólogo que se ha caracterizado por su interés y trabajo en el área de la educación sexual. Desde 2006 es presidente de la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología A.C. (FEMESS). Junto a Rinna Rinsefeld, fundó El Armario abierto, primera librería en México especializada en educación sexual, lo que le llevó a recibir una Mención Honorífica del Premio Mundial de Educación Sexual de la WAS en 2003. También es co-fundador de la Asociación Internacional de Familias por la Diversidad Sexual. Su presencia en los medios de comunicación masivos ha logrado llevar a la mesa de las familias mexicanas temas relativos a la sexualidad y la diversidad sexual.

Imagen: Clases2012

27. Sarah García: La abuelita de todo México

A más de uno (y de una) le dio el patatús cuando se enteró de que Sara García prefería a las mujeres como compañeras sexuales y sentimentales. Considerada "la abuelita del cine mexicano" por excelencia, en ella se cruza el tabú de la sexualidad en la tercera edad aunada al que reniega la homosexualidad masculina e invisibiliza el lesbianismo. Doña Sara García recibe su título por interpretar el estereotipo de abuela mexicana durante la Época de Oro del Cine Mexicano. Participó en incontables producciones con artistas de la talla de Cantinflas, Jorge Negrete, Pedro Infante, entre otros. Desde 1973 es la imagen del “Chocolate Abuelita” de Nestlé. Y, según Guadalupe Loeza, ella afirmaba que Nancy Cárdenas fue su pareja.

Imagen: CNMX

28. Arturo Díaz Betancourt: Otra pérdida lamentable

El sino del ser humano es la frugalidad de su existencia. A principios de este año despedimos a uno de los activistas más reconocidos tanto a nivel nacional como internacional: Arturo Díaz Betancourt. Su trabajo en la defensa y promoción de los derechos sexuales así como del impulso a políticas justas en torno a la atención de las personas que viven con VIH le hicieron ganar el reconocimiento y las muestras de afecto que desde varios rincones del mundo emergieron para darle --aunque fuera a la distancia-- el último adiós. Nacido en el DF en 1956, publicó numerosos artículos en Letra S, y no sólo eso, también ayudó a la elaboración de la agencia de noticias especializada en temas de la diversidad sexual Notiese. Descanse en paz.

Imagen: El País

29. Tito Vasconcelos: El empresario de la diversidad

Junto con David Rangel, Tito Vasconcelos es la mente detrás del Corporativo Cabaretito, la empresa que maneja varios bares de la Zona Rosa en la ciudad de México y que han sido a través del tiempo puntos claves para la socialización entre pares de chavas y chavos gay. Este empresario y actor se ha visto inmerso en embrollos legales, dimes y diretes con otros miembros del colectivo y también en obras y acciones que han traído beneficios para toda la comunidad. Su presencia en la historia de la diversidad sexual de la ciudad de México es innegable.

Imagen: Santo Gay

30. Sor Juana Inés de la Cruz.

“Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón” es la frase más conocida de Juana Inés de Asabaje, religiosa y escritora novohispana que en vida alcanzó el título de Décima Musa por lo grácil de su pluma. Ingresó al convento de San José de las Carmelitas Descalzas como el único escape a una vida frente al fregadero y para así poder dedicarse por completo a la literatura, ocupando su lugar como uno de las autoras más importantes en la literatura novohispana, mexicana e internacional. Poco se comenta sobre su relación con María Luisa Manrique de Lara, Marquesa de la Laguna, Condesa de Paredes, pero Sor Juana se ha convertido en uno de los símbolos del movimiento lésbico en México. Se dice que el siguiente pico en la literatura hispana después de Cervantes es nuestra querida Sor Juana.

Imagen: Iriia en el Aula

31. Alejandro Juárez Zepeda: Ombudsgay

Alejandro es coordinador de Ombudsgay además de director asociado de Ciudadanos en Medios, Democracia e Información, A.C. Su trayectoria en la defensa de los Derechos Humanos es larga y frondosa. También se ha desempeñado como reportero del diario The Washington Post y colaborador del sitio Gurú Político. Actualmente coordina Ombudsgay, que la define como una "defensoría de los derechos humanos para el colectivo LGBTI en México". Puedes seguirlo en Twitter como @androsocial

Imagen: Grupo Político

32. Francis: La reina de la transformación

Uno de los pioneros del espectáculo travesti en México. A lo largo de 28 años de carrera artística que comenzó en su natal Campeche y culminaría en la Ciudad de México a causa de una trombosis pulmonar, Francisco García Escalante fue famoso por su espectáculo de imitaciones al estilo Broadway, en donde tomaba el papel de personalidades como Lucero, Thalía, Paulina Rubio, Niurka, entre otros. Al igual que otros personajes, como Juan Gabriel, su quehacer escénico lo introdujo en el corazón del público mexicano que devotamente asistía a sus presentaciones en todo el país. Porque aunque muchos no lo crean, la mayor parte de su audiencia era heterosexual. Que también descanse en paz este icono ya no de la diversidad sexual, sino de la cultura popular mexicana.

Imagen: Revista G

33. José María Covarrubias: Fundador de la semana cultural Lésbica Gay

Desde 1986 José María Covarrubias organizó la tradicional Semana Cultural Lésbica Gay en el Museo del Chopo en la ciudad de México; festival que se realiza año con año y donde se dan cita las letras, las artes plásticas y escénicas, el cine e incluso la academia para dialogar sobre la diversidad sexual en todos los niveles y ámbitos de la cultura mexicana e internacional. La semana cultural ha sido un espacio privilegiado para la difusión de ideas y presentación de nuevos talentos artísticos. También fue fundador del Círculo Cultural Gay. José María se quitó la vida en Agosto de 2003. Descanse en paz.

Imagen: Hojeando Libros

34. Ana Francis Mor: La buena lesbiana

En su biografía de Twitter se describe como “cabaretera, escritora en ciernes, quinta hija de 6, gemela de mis propios sueños y gente de muchos bigotes”. Y lo siento, chicas (y chicos), ella ya está casada con la socióloga Eugenia López desde agosto de 2006. La actriz nacida en la Ciudad de México se ha mostrado preocupada por los derechos de la comunidad LGBTTTI y ha participado en montajes escénicos como parte de la Las reinas chulas. Por si fuera poco, ella acaba de publicar El Manual de la Buena Lesbiana, una guía cómica y realista para que las nuevas discípulas de safo echen la carcajada, aprendan nuevas --y muy lésbicas-- formas de resolver los problemas cotidianos o simple y sencillamente reflexionar en torno a los temás más comunes en la vida de las chicas que aman a otras chicas.
Puedes seguirla en Twitter como @anafrancismor

Imagen: Ana Francis Mor

35. Xabier Lizarraga

Xabier Lizarraga es autor de uno de los proyectos más ambiciosos de la academia mexicana en las ciencias sociales: Una historia sociocultural de la homosexualidad, donde más allá de querer dar un who is who de personajes homosexuales en la historia, busca desentrañar los mecanismos sociales que han estado presentes detrás de la exclusión sistemática que las personas no-heterosexuales hemos padecido a la largo de la historia. Antropólogo de formación, se desempeña como investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia. También, dentro del activismo, ha sido un miembro activo del Grupo Guerrilla Gay, una de las organizaciones más antiguas del movimiento.

Image: Sónico

36. Moisés López Calderón: Director de la Manta de México

Director general de La Manta de México, asociación civil sin fines de lucro que busca crear y fortalecer una cultura de prevención del VIH/Sida, así como acompañar a los deudos a través del cierre del duelo. La asociación del activista ha logrado posicionarse como una de las más destacadas en nuestro país y mostrando un impacto en el extranjero gracias a sus programas educativos sobre sensibilización hacia el virus, dirigidos a sectores específicos como hombres que tienen sexo con hombres, categoría epidemiológica que abarca más allá de las personas que se consideran gays o bisexuales, buscando penetrar en esa especie de limbo de las identidades.

Imagen: Mix2011

37. Sara Levi Calderón

Nacida en la Ciudad de México, esta escritora creció en el entorno tradicional de una familia judía asentada en el país. Como era de esperarse en su tradición, Sara se casó y tuvo dos hijos. Pero, posteriormente, se divorció y se tituló como socióloga. Sara se volvió a enamorar, pero en esta ocasión de una mujer. En su obra Dos mujeres, novela de sustrato fuertemente biográfico, Levi Calderón refleja la ira femenina de cara a los abusos físicos y psicológicos que convierten a la protagonista en una persona sumisa.

Imagen: Aunt Lute

38. Salvador Irys: Actual director de la Semana Cultural Lésbica Gay

Salvador es el actual director de la Semana Cultural Lésbica Gay. Durante su gestión las actividades se han ido diversificando, así como las diferentes sedes, llegando a ser consideradas como tales espacios consagrados a la cultura como Casa del Lago y espacios "alternativos" como el Hotel Virreyes, así como el Centro Cultural José Martí o la Plaza de la Glorieta de los Insurgentes, uno de los lugares considerados "aproiados" por la comunidad LGBTTTI. Su esfuerzo ha oscilado entre conservar la fuerza que históricamente ha tenido este evento así como el de mantenerlo abierto a nuevas propuestas.

Imagen: Enkidu Magazine

39. Antonio Marquet: Cronista de la nación Queer

Antonio Marquet es uno de los académicos más destacados en el ámbito de la diversidad sexual y, quizás, el más avezado en los tópicos y reflexiones de la Teoría Queer, esta vertiente de la filosofía que se plantea a sí mismo como todo, menos como una teoría. Profesor en la UAM Azcapotzalco, dice de sí mismo haber centrado su interés en la cultura gay de México, pero "su interés no es el ecerramiento de la cultura gay mexicana sino la cultura de la Nación Queer". Nacido en la ciudad de México en 1955, cuenta con varias publicaciones en su haber, siendo la más conocida la colección de ensayos que lleva por título: ¡Que se quede el infinito sin estrellas!.
Puedes seguirlo en Twitter: @amarqet

Imagen: A que no sabías

40. Javier Gómez Bastida: Jefa de la Unidad Especializada para la Atención a Usuarios de la comunidad LGBTTTI

En marzo la habíamos elegido como una de las 11 mexicanas a seguir en este 2011, y hemos andado tras su pista. Javier está actualmente en el proceso de reasignación genérica y al frente de la nueva Unidad Especializada para la Atención a Usuarios de la comunidad LGBTTTI, unidad dependiente de la Procuraduría General de Justicia del DF. En entrevista para Letra S, ella indicó que tras 20 años de servicio en los Ministerios Públicos de la delegación Álvaro Obregón, fue un verdadero orgullo ser electa para este cargo. Por ello, lo asumió como una misión y decidió mostrarse a sus subalternos tal como es, comenzando un proceso de sensibilización en su unidad y la ciudadanía.

Imagen: Vivir México

41. Carlos Monsiváis - Intelectual

El asunto no está claro. Una de dos: o Monsiváis elevó la cultura popular al nivel de la alta cultura, o hizo descender a ésa pretenciosa a ras de suelo para encontrar las maravillas que entraña el día a día mexicano. Haiga sido como haiga sido, su figura es imprescindible en éste o cualquier otro listado. No sólo por sus aportes, sino porque prácticamente escribió de todo. A él se le reconoce como el intelectual más conocido de todo México debido a su presencia (¿ omnipresencia?) en los medio masivos, echando luz sobre cualquier cuestión con su peculiarísimo estilo. A él, entre muchas otras cosas, le debemos el Museo del Estanquillo que alberga parte de sus colecciones, así como las reflexiones más entronas sobre la vida y obra de múltiples personajes de la diversidad sexual mexicana, como Salvador Novo o Frida Khalo.

Imagen: Jenaro Villamil