Como sacado de un chiste –un muy mal chiste-; los mexicanos se sienten más inseguros en su propio país que los extranjeros. Así lo hace saber la oficina del Alto Comisionado de Naciones unidas para los Refugiados (ACNUR): en México, no se ha registrado ningún incidente en contra de asilados, y gracias a la recién aprobada Ley sobre Refugiados y Protección Complementaria, se ha convertido en uno de los países con la legislación más completa en la materia. Y luego tenemos la otra cara de la moneda; en contraste con los mil 408 extranjeros refugiados en México, hay aproximadamente 6 mil de los nuestros asilados en el extranjero… y de 40 mil solicitudes de asilo político emitidas por mexicanos, 9 mil se encuentran en proceso de ser aceptadas.

Hoy, Día Internacional del Refugiado, quisiera hacer un reflexión sobre el estatus no sólo de los refugiados extranjeros en territorio nacional, sino su increíble contraste en números con los mexicanos que se han asilado en el extranjero a través de los años, y en especial desde el recrudecimiento del combate al crimen organizado. De acuerdo a Fernando Protti-Alvarado, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, México es un país bastante seguro para los refugiados, a pesar de sus problemas de violencia:

México es un país muy grande. Hay partes en donde los niveles de violencia son bastante altos, pero hay otros lugares en los que a pesar de que existe delincuencia como en cualquier país del mundo, se puede vivir sin problema, tal es el caso de Chiapas, el Distrito Federal y el Estado de México.

Esto no es ninguna sorpresa: México cuenta con una norma tradición en lo que ayuda a refugiados se refiere. En este sentido, tenemos el siempre presente caso de los niños de Morelia y, de manera más reciente, los casos de los refugiados provenientes de Haití y de Japón.

Además, lo que expresa Protti-Alvarado sólo reafirma lo que ya perciben los mexicanos: sí hay violencia (y mucha), pero no es generalizada. La contención geográfica de los diferentes tipos de violencia en nuestro país es también la responsable del creciente número de desplazados internos, que hasta hace un año rozaba los 60 mil. Por ejemplo: la mayoría de los desplazados internos son producto de conflictos regionales de manejo de recursos naturales, pugnas agrarias y, en menor medida, del azote de huracanes y demás desastres naturales. Bien podría decirse que ninguna de esas situaciones, aunque lamentables, es lo suficiente grave o atemorizante para solicitar recibir el estatus de refugiado por parte un gobierno extranjero. El caso del combate al crimen organizado es diferente. Los casos más tristemente célebres son los de periodistas y funcionarios públicos, quienes tras recibir amenazas de muerte, optaron por dejar el país. De manera reciente podemos mencionar el caso de Marisol Valles, quien hasta hace unos meses fungió como Jefa de Policía del municipio de Práxedis G. Guerrero, Chihuahua y quien era conocida como “la mujer más valiente de México.”

Es admirable que México quiera ser un mejor país para aquellos que huyen de la persecución que sufren en el suyo, y no se deben desestimar los esfuerzos en el tema de refugiados y asilados políticos, por el contrario, a pesar de sus problemas, México tiene mucho por ofrecer a la comunidad internacional. Pero por el otro lado, es irónico y trágico que miles de mexicanos huyan de un país que ofrece cobijo a tantos otros. Las cifras no mienten, y nos hacen darnos cuenta de la verdadera causa de tal desplazamiento: en 2010, 2 mil 973 mexicanos solicitaron asilo al gobierno de Estados Unidos, contrastando enormemente con los 254 que lo pidieron el año anterior, y esto anda tiene que ver con la visa que ahora solicita Canadá para ingresar a su territorio ni con lo fácil que aún es ingresar de manera ilegal a Estados Unidos. De hecho, una buena parte de esos más de 2 mil mexicanos proviene de la zona norte del país, de aquella región que se encuentra cada vez más subyugada ante la violencia y la inseguridad.

Imagen: Milenio | Infografía: El Universal