Con 113 años recién cumplidos, Amalita es considerada la mujer más longeva habitando la Ciudad de México. Nacida en 1898, ayer celebró un año más de vida rodeada de sus familiares, que van desde Ernestina, su nuera --quien la cuida desde 1947--, hasta sus tres tataranietos. A pesar de que presenta problemas propios de la edad, como dificultades para hablar y escuchar, su salud es envidiable y sigue sucumbiendo de vez en cuando a sus grandes debilidades: el pastel, los chocolates y las buenas carnes. En octubre del año pasado Amalita recuperó su acta de nacimiento de mano de las autoridades capitalinas, pues perdió la original durante los tiempos de la Revolución. Desde entonces recibe una pensión alimentaria y atención médica dentro del programa para adultos mayores instituido en la Ciudad de México.

Doña Amalia se comunica con su nuera a través de señas y vive alternativamente en alguna de las seis casas de sus nietas y nietos, quienes las acogen por temporadas. De sus cuatro hijos ninguno le sobrevive, pero entre sus nueve nietos, 15 bisnietos y tres tataranietos, se ocupan de ella y Ernestina, su nuera, que, tras enviudar, ha consagrado la vida a cuidar de su suegra a quienes el tiempo --en palabras de ella-- "las ha vuelto buenas amigas". La vida actual de esta mujer centenaria es descrita como ordenada; todos los días se levanta temprano, come a sus horas e incluso va a misa todos los domingos.

Al igual que Amalita, en la Ciudad de México existen registradas otras 810 personas que rebasan los 100 años de edad, siendo la capital del país la ciudad más longeva del país y toda América Latina. Actualmente en el DF se atienden a 473 mil 360 personas mayores de 68 años con los programas de atención implementados por el Instituto de Asistencia del Adulto Mayor; sin embargo, 36 mil personas aún están en la lista de espera, esperando a que el presupuesto se estire un poco más para lograr contar con los beneficios asistenciales que ofrece.

Imagen: Imagina algo diferente

Ismael Flores

Mexicano, 27 años, egresado de la maestría en Letras Iberoamericanas. Actualmente se desempeña como freelancer editorial y el novio que tu mamá odiaría tuvieras. Más artículos del autor »