
Desde el pasado lunes y hasta mañana se realizará la 63 asamblea ordinaria de la Comisión Internacional Ballenera (CBI), órgano mundial que busca regular la caza y comercio de estos mamíferos, y donde Méxcio está representado por el académico del Instituto Nacional de Ecología, Lorenzo Rojas. Esta asamblea, realizada en Jersey, Reino Unido, es presidida en esta ocasión por Estados Unidos, quienes al programar la agenda, retiraron los puntos “álgidos” para evitar resquermores entre los 35 países que abogan por la protección de los cetaceos y los 18 países que defienden la llamada “Caza Científica” que, en términos generales y de acuerdo a especialistas, tiene nada de científica.
Uno de los principales países que está interesado en la explotación ballenera es Japón, que recientemente encarceló a dos activistas por robar una caja con carne de ballena que sería utilizada como evidencia del tráfico de carne de ballena en el mercado nipón. Y es que la mal llamada Caza Científica permite la caza de estos animales sólo para ser estudiados, pero no para comercializar su carne u otros productos extraídos de los cuerpos de estos mamíferos. Tal como han apuntado activistas y la propia CBI, esta solución se redactó cuando no existían otras alternativas para el estudio de estos habitantes del océano, por lo que ahora es un mere pretexto para continuar con la caza indiscriminada.
La posición de nuestro país al respecto es de franco rechazo. E inclusive va más allá con la implementación de programas que buscan conservar a las distintas especies que en diversos momento del año visitan nuestras costas. Por ello nuestro representante ante el CBI apoyará la propuesta de Reino Unido de transparentar los votos y mecanismos de consenso para impedir la compra votos; práctica en la que Japón se ha creado mala fama. Una de la alternativas a la caza es la que han propuesto varios países sudamericanos, que consiste en la creación de santuarios para ayudar a la recuperación de la especie y ofrecer una alternativa turística que debe ser regulada y controlada por los gobiernos de cada país y localidad, pues una oferta turística irresponsable puede también ser dañina para esta especies.
Nuestro país planteará ante la CBI la necesidad de fortalecer e impulsar este sector turístico siempre y cuando se lleve a cabo la observación sustentable de las ballenas; es decir, que se puede ofertar el servicio pero buscando no estresar a los mamíferos que generalmente se acercan a las costas para procrear. Se espera que con este plan de trabajo se derive en programas para la recuperación de especies en peligro de extinción. Una de las especies marinas que es endémicas de nuestro país —y la cual actualmente es protegida—es la Vaquita Marina, una marsopa presente en las aguas del Golfo de California.
Imagen:Eco-addiction









Cuando un país es tan “perfecto” como Japón, sus defectos son mucho mas notorios, escandalosos y polémicos. Y no digo que la caza de ballenas no sea un acto totalmente cruel y condenable. Es mas, pienso que es un tema que necesita mas acciones efectivas, ye esto me parece un buen comienzo.