Hace muchos años, miles de quetzales volaban libremente desde Chiriquí, en Panamá, hasta el Istmo de Tehuantepec. Entonces llegó el hombre, cazándolos para obtener sus hermosas plumas y destruyendo el hábitat del ave símbolo de Mesoamérica --considerado incluso como la representación de Quetzalcóatl y Kukulkán, la serpiente emplumada--; abusos que pusieron al quetzal en la lista de especies en peligro de extinción. Afortunadamente, y gracias a los trabajos de conservación, el ave de la familia trogonidae ha triplicado su población en la Reserva Ecológica El Triunfo, espacio que fuera inaugurado en 1990 para la protección del quetzal y el pavón.

El anuncio fue por parte del secretario de Medio Ambiente, Rafael Elvira Quesada, quién mencionó que la densidad de población de esta especie en la reserva ecológica es de tres ejemplares por cada 16 hectáreas, mientras que hace 25 años se estimaba que la densidad sería de sólo una de estas aves por la misma extensión de terreno.

Gran parte del mérito en este logro es para el biólogo Jesús Estudillo, quien realizara estudios a fin de evitar la extinción del ave. Su investigación lo llevó a ser el primero en descubrir que el quetzal no se reproducía en cautiverio y moría joven al no eliminar el exceso de hierro en su dieta, esto debido a la ausencia de bromelias y helechos.

Los descubrimientos de Estudillo hicieron posible la creación de aviarios para la protección del quetzal, como “El Nido” en Ixtapaluca, Estado de México -- el tercer aviario más grande en Latinoamérica--; así como en el zoológico “Miguel Álvarez del Toro”, en la Reserva Ecológica del Zapotal, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Actualmente, únicamente es posible encontrar en libertad al ave cuyo plumaje sirvió para confeccionar el penacho de Moctezuma en la Sierra Madre de Chiapas y en los Chimalpas, Oaxaca. Es lamentable que la abundante biodiversidad de nuestro país se vea afectada de esta manera; sin embargo, es un alivio que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y demás profesionales del área, realicen un gran trabajo para la conservación del quetzal y otras especies en peligro.

Imagen: Revue Mag