Un grupo de investigadores del Instituto de Ciencias Físicas (ICF) de la UNAM, campus Morelos; trabajan en el desarrollo de un anticorrosivo hecho con aceite de coco para proteger los ductos de petroleo de la corrosión. Este aceite podría reemplazar los productos usados actualmente provenientes de Inglaterra, ya que el anticorrosivo de los investigadores de la UNAM es altamente competitivo.

Para proteger los ductos de la corrosión, Pemex agrega un anticorrosivo al petróleo que ayuda evitar que las gotas de agua se adhieran a la superficie. De esta manera el ducto queda protegido en su interior de la corrosión y se disminuye potencialmente el riesgo de accidentes y gastos de mantenimiento.

México es un país con grandes zonas tropicales, que son los lugares donde se dan los cocos. Los tipos de coco con los que se están trabajando son con los cocos criollos e híbridos, dos especies muy abundantes en México; de manera que la materia prima no sería el problema para desarrollar este proyecto.

Lo que si podría ser una limitante es el apoyo de Pemex. O bien, la comercialización del producto. Por un lado, Pemex difícilmente se va a arriesgar a que en sus ductos inyecten un producto que no saben si funcionará. El miedo a lo desconocido puede matar este proyecto. Por otro lado, la producción no es gratuita y el mercado es muy reducido. Si Pemex simplemente sigue con el actual proveedor ya sea porque tienen un contrato que cumplir, porque le hacen algún “descuento”, o simplemente porque la empresa inglesa fue la ganadora de alguna licitación fantasma; el producto jamás verá la luz.

De cualquier manera, es una buena noticia que se hagan investigaciones de este tipo. Si bien es muy difícil que en Pemex puedan usar este producto; posteriormente se pueden hacer otros productos derivados en base a la investigación y que tengan mayor posibilidad de comercialización.

Foto: sueli