Cuando era niño, una de las delicias dominicales que más disfrutaba era tumbarme en la alfombra a leer lo que mi tíos abuelos llamaban monitos. Nada más ni nada menos que las tiras cómicas que cada fin de semana el diario Excélsior --si la memoria no me falla-- publicaba al final de alguna sección perdida. "Educando a Papá", Garfield", "Lorenzo y Pepita", "El Pato Donald"... pequeños recuadros de humor que *me hacían el domingo. Similar placer --o incluso mayor-- encuentro ahora abriendo los fines de semana mi Reader, encontrando perlas de humor y sabiduría como la que sigue.

El humor es indispensable en nuestra vida. De ahí que para esta segunda entrega de Blogósfera VM haya decido reseñar tres sitios de moneros mexicanos que a muchos nos hacen más llevadera la semana. A saber, La tuya en vinagre y El Cómic Sans.

¿Cómo llegué al trabajo de Sergio Neri? No tengo ni la más remota idea. Quizás haya sido a través de su blog personal, donde cuelga algunos de sus excelentes trabajos como ilustrador. Quizá a través de alguna de sus imágenes que circulan la red, como las tiras de Ambrosio y la Menstruona o las parodias que realiza a las efigies de la cultura popular (como el rostro del Benemérito de las Américas en la cara del Benito de Don Gato). Sea como haya sido, llegué a La tuya en vinagre, webcomic que se actualiza cada lunes y que maneja un humor ácido, plantado en lo políticamente incorrecto y con una buena dosis de albures que son como el chile que tanto nos gusta en la torta. Así mero.

A lo largo de su corta existencia, este webcomic ha enaltecido a niveles sospechados el llamado humor de mal gusto, combinando sus trabajos originales con cameos a cintas como Naranja Mecánica o El Resplandor; explotando una anécdota hasta sus últimas consecuencias (¿Han oído hablar del hamster de Richard Gere?); o simplemente consumando a la carcajada como la respuesta más lógica a las contradicción de la vida, representadas en Lobaberta una perra madre (y también una perra que tiene cachorritos).

En el mismo tenor, pero con un toque mayor de humor irracional, está El Cómic Sans de Gilberto Escayola. A este webcomic le guardo un gran cariño; un afecto de esos que uno le tiene a algo que vio iniciar y luego desarrollarse. Gracias a una recomendación del Reader, accedí al trabajo de este ilustrador. En cuanto leí la primera tira, inmediatamente lo asocié a una de la obras teatrales más cómicas --y desesperantes-- que he visto: Esperando a Godot. Con esa misma intención de llevar las situaciones al absurdo, Gilberto Escayola ha desarrollado a sus personajes: Brayan (y su libreta), Raquel (quien, por cierto, es hombre), Ernestina, Jeremy (literalmente, un cadáver), el Maicol y Nasho, el perro chihuhua mudo del grupo.

El éxito --no siempre logrado-- de esta tira está en la facilidad del autor para introducir el gag a partir de la situación más absurda, repetitiva, inesperada o --igual que el trabajo de Neri--, francamente irreverente. Ambas me parecen ampliamente recomendables si lo que buscan es un poco de humor fresco, que se aleje del pastelazo al que nos tienen acostumbradas las televisoras o del humor políticamente correcto y buen gusto al que muchas publicaciones nos someten.

Imagen: La tuya en Vinagre | El Cómic Sans

Ismael Flores

Mexicano, 27 años, egresado de la maestría en Letras Iberoamericanas. Actualmente se desempeña como freelancer editorial y el novio que tu mamá odiaría tuvieras. Más artículos del autor »