Como ya es costumbre, el monopolio televisivo se opone a la apertura de más opciones que pudieran generarle competencia. El día de hoy, la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable (Canitec) se ha pronunciado en contra de la licitación de las dos nuevas cadenas de televisión abierta que comenzarán el próximo mes de septiembre.

El argumento de este organismo (en el que Televisa y TV Azteca tienen una gran influencia) es que consideran un desperdicio el uso de espectro radioeléctrico en abrir más canales y en su lugar, debería usarse para la banda ancha móvil:

Usar el espectro para más televisión abierta es un desperdicio. Debiera usarse en banda ancha móvil, pues licitarlo para televisión sería ir en contra de la tendencia internacional.

A pesar de que parece ser una buena opción, esta propuesta me parece algo ambigua. Por un lado, los canales digitales ocupan mucho menos espectro radioeléctrico que los analógicos. La entrada de la Televisión Digital se ha acelerado precisamente para eso, para liberar el espectro de los canales analógicos, hacer más eficiente su uso y permitir la entrada de más canales abiertos.

La apertura de más cadenas de TV abierta sería un duro golpe para las televisoras ya que podría disminuir su ingreso por publicidad al haber más alternativas. El pasado mes de marzo, las empresas de Grupo Carso se vieron en la necesidad de sacar sus comerciales de las dos cadenas de TV abierta debido a que aumentaron los precios; y la condición para bajarlos es que las empresas de telecomunicaciones de Carlos Slim bajaran sus tarifas de interconexión. Al final, las tarifas fueron bajadas por ordenes de la Cofetel; pero el precio de los anuncios siguió igual y no se ha definido una posible sanción por las prácticas monopólicas de las televisoras.

Seguramente esta licitación se verá entorpecida por grupos que no desean la entrada de mas competencia, tal como se ha visto la entrada de la Televisión Digital Terrestre.

La televisión en el país podría dividirse en dos grupos muy marcados. Por un lado las actuales televisoras, dueñas además de varias de las principales cableras en el país (y quienes si muestran sus canales). Por otro lado, Dish (con su aliado Telmex) y demás servicios de TV de paga que no han logrado un convenio con Televisa y TV Azteca para transmitir sus canales; pero que podrían adoptar a los nuevos competidores ante posibles conflictos de intereses entre estos y las actuales televisoras (quienes no mostrarían esos canales en sus servicios de cable).

Ante este escenario, ¿con quién contratarías un servicio de TV de paga?