A grandes problemas, grandes antídotos. El hecho de que México sea líder en la producción de antivenenos no es en balde. En nuestro país habitan al menos siete familias de alacranes, siendo el género Centruroides, de la familia Buthidae, el que más desvelos le causa a nuestros médicos. Se calcula que, aproximadamente, cada año ocurren más de 1.2 millones de picaduras, traduciéndose en al menos tres mil decesos reportados ante la Secretaría de Salud. Uno de los medicamentos más eficaces para neutralizar los efectos tóxicos de las picaduras es Alacramyn, un faboterápico —anti-veneno— desarrollado por investigadores de la UNAM y comercializado en México y América Latina por el Instituo Bioclon. Medicamento que con el nombre comercial de Anascorp comenzará a ser distribuido en Estados Unidos gracias a su reciente aprobación por la FDA, la agencia sanitaria que regula alimentos y fármacos en nuestro vecino del norte.

Como muchos tendrán noticia, exportar alimentos o medicinas a Estados Unidos no es cosa fácil. La FDA se caracteriza por ser bastante quisquillosa respecto a los perecederos que deja entrar. Sin embargo, este antídoto desarrollado por investigadores mexicanos logró superar todas las pruebas y se espera se posicione rápidamente en el mercado gabacho. ¿Por qué? Bueno, a pesar de que es un mercado competitivo, Anascorp tiene una ventaja que los demás no tienen: neutraliza el veneno del alacrán en tan solo dos horas, dejando atrás a otros anti-venenos que hacen el mismo trabajo en 48 o hasta 72 horas. Pero si creen que éste es suficiente motivo para una ovación de pie, contengan la emoción un poco. Hay más.

Colocar un medicamento cien por ciento mexicano es un logro. Indiscutible. Pero que éste ingreso al mercado norteamericano sea fruto de más de 10 años de investigación, protocolos y pruebas lo vuelve, incluso, una lección de perseverancia y dedicación. Su creador es Alejandro Alagón Cano, uno de los investigadores del Instituto de Biotecnología de la UNAM que lleva más de 12 años trabajando en el desarrollo de este proyecto. Un proyecto que a la larga resultó ser redituable y benéfico. Bajo el nombre de Alacranym se comercializa en toda América Latina desde hace cinco años. Gracias a su acción, se estima que ha reducido la mortalidad en un 90 por ciento. En sus palabras:

Es un logro que conjuga ciencia básica sólida en colaboración con una empresa mexicana, el Instituto Bioclon, con una visión a largo plazo. Esta aprobación implica un nivel de confianza significativo para los contravenenos mexicanos y nos abre este nuevo espacio. Si se dice futbolísticamente, es demostrar que sí se puede. Es mostrar que, con las reglas del primer mundo, nuestro país puede jugar ese nivel.

Y vaya que se le augura un buen desempeño en Estados Unidos. Anualmente se reportan 15 mil afectados del otro lado de la frontera. Un mercado jugoso si tomamos en cuenta la velocidad con la que actúa el fármaco. Investigadores de la Universidad de Arizona (AU) participaron en la licitación haciendo estudios clínicos en más o menos 2 mil pacientes norteamericanos, demostrando la eficacia y seguridad del anti-veneno. Incluso están interesados en comenzar a trabajar juntos. José Lever, académico de la AU declaró en conferencia de prensa que:

Nos interesa hacer más cosas juntos. Estamos agradecidos por la generosidad de las partes para mantener el vínculo de confianza entre universidades e industria.

Un vínculo que en nuestro país puede ser explotado, dinamitando este sector de la economía muy descuidado y encargado a intereses ajenos a los de nuestro país. En toda su historia, la FDA sólo ha aprobado dos antídotos extranjeros, uno desarrollado en Inglaterra para las picaduras de vívora de cascabel y éste, que combatirá las picaduras de alacrán. Ahora sí ovaciones de pie, por favor.

Imagen: Vanguardia