
De los ocho que teníamos, ya nomás nos quedan tres. Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública, ha dado un paso al lado en su aspiración por la candidatura panista a la Presidencia. Con esta decisión, la lucha se centra en tres personajes: el senador Santiago Creel, quien perdió la designación en 2006 ante Felipe Calderón; la diputada Josefina Vázquez Mota, a quien el diario The Economist señala como la más probable; y el secretario de Economía, Ernesto Cordero, quien cuenta con el marcado respaldo del presidente.
Hace menos de dos semanas, Lujambio externó su indecisión sobre si continuaría con su ambición presidencial. De los posibles candidatos para el PAN, él es quien lucía con menos fuerza, pues no contaba ni con un amplio respaldo popular ni con el apoyo de ningún grupo de poder. Ante estas circunstancias, no ha tenido otra opción que decirle adiós al sueño de Los Pinos.
La decisión de Lujambio es lógica, sobre todo por sus escasas posibilidades de triunfo. Además, el Partido Acción Nacional necesita frenar con la división interna si quiere aumentar sus probabilidades rumbo a las elecciones. Por esta razón, el anuncio de declinación del titular de la SEP se ha dado con la venía de Gustavo Madero, dirigente nacional del partido.
Así, la búsqueda por la candidatura panista continúa con esos tintes de reality show. Si se tratara de alguna competencia de ese tipo, tendríamos a Creel, Vázquez Mota y Cordero en la final, esperando a que el público (o alguna elección divina) les señale como ganador. Sin embargo, me temo que la elección interna del PAN será más interesante que la presidencial, donde Enrique Peña Nieto (PRI) continúa como amo y señor de las encuestas.
Por cierto, a Alonso Lujambio aún le queda una carta más por jugar: la candidatura a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Si bien hay varios nombres anotados para esa contienda --como la diputada de la ALDF, Mariana Gómez del Campo; el titular de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege; o el delegado Carlos Orvañanos--, el PAN también analiza usar a algún presidenciable despechado para contender por el cargo. En ese sentido, la apuesta sería por Lujambio, ya que Javier Lozano, otro de los suspirantes, está alineado para formar parte de la (posible) campaña de Ernesto Cordero.
Imagen: Noticieros Televisa










Nada más para aclarar que "The Economist" no es un diario, sino una revista semanal. Me parece que hay una confusión con el diario "El Economista" de México.