Las manifestaciones a través de internet en México ya han rendido frutos en muchas ocasiones. Hace dos años, en vísperas de la aprobación del paquete económico para el 2010, miles de ciudadanos usaron las redes sociales para protestar sobre el IEPS al internet. Éste ha sido uno de los mayores logros que hemos tenido los mexicanos al hacer una protesta por internet; pero no ha sido el único. Otros personajes que han cedido ante este nuevo monstruo para los políticos son Javier Duarte al liberar a dos usuarios de Twitter acusados de terrorismo, Emilio Azcárraga ante la denuncia presentada por una de sus camionetas estacionadas en un cajón de estacionamiento para discapacitados; sin mencionar otros personajes que no han soportado las críticas como Joaquín López Dóriga, Beatriz Paredes, Ninel Conde, Aleks Syntek y Felipe Calderón. Pero internet no sólo ha pegado a políticos y celebridades; también a los cárteles del narcotráfico.

Desde hace muchos años, los ciudadanos no confiamos en las denuncias que hacemos personalmente. Mucho menos si se trata de denunciar a miembros del narcotráfico. La corrupción que existen en diversos órganos de gobierno puede delatar a los denunciantes y poner en alto riesgo la vida de los ciudadanos.

Ante esto, se ha fomentado desde hace muchos años la denuncia anónima. Pero lamentablemente, debido a la poca transparencia en el proceso y a los nulos candados para proteger al denunciante, también ha dado pie a casos de corrupción: quien recibe la denuncia, puede identificar el origen de ésta ya sea por señas (lugar donde ocurren los hechos denunciados) o por preguntas indirectas que se haga a la persona (encuestas de “trámite”). Estos datos que recaban las autoridades pueden ayudar a dar con la persona que emite la denuncia y en pocos días, pueden llegar a la casa del denunciante a pedirle que deje de realizar estas prácticas; o bien, simplemente invitarlo por la fuerza a que suba a una camioneta para nunca volver a casa.

Sin embargo, la sociedad está harta. Algunas personas con la esperanza de que algún funcionario honesto dentro de las fuerzas armadas tome en cuenta una denuncia, recurre al único medio donde realmente podemos pasar por el anonimato: el internet.

Debido a esto, han surgido iniciativas como Wikinarco donde se invita a las personas para que, de manera anónima, registren cada suceso del que sea testigo: balaceras, asesinatos, secuestros u otras actividades relacionadas con el narcotráfico.

¿Las autoridades han hecho caso a este tipo de iniciativas? Aún no sabemos. Lo más probable es que no; hasta el momento no se ha hecho saber a la población de algún arresto o detención de algún narco por una “denuncia a través de internet”. Pero de que a los carteles de narcotráfico les está doliendo, de eso sí podemos estar seguros.

La semana pasada, dos narcomantas dejadas junto a los cuerpos de dos personas amenazaban a las personas que denunciaban por internet al crimen organizado. Estas personas supuestamente eran usuarios de Twitter y las mantas decían lo siguiente:

Esto les va a pazar a todos los relajes del internet, (Al rojo vivo, blog del narco o denuncia ciudadana) Ponganse vergas, ya los traigo en corto, atte. Z

Es evidente: las personas, al no confiar en las autoridades, se escudan en el supuesto anonimato que ofrece Internet para denunciar lo que vieron. Desafortunadamente, este anonimato muchas veces es descubierto y suceden casos como el de María Elizabeth Macías, mejor conocida en la red como NenaDLaredo y que se desempeñaba como empleada del periódico Primera Hora. El mensaje que dejaron junto al cuerpo de esta periodista es el siguiente:

Ok Nuevo Laredo en vivo y redes sociales Yo soy la nena de Laredo y aquí estoy por mis reportes y los suyos… para los que no quieren creer esto me paso por mis acciones por confiar en SEDENA y MARINA… Gracias por su atención Atte: La “Nena” de Laredo… ZZZZ

Es evidente que estas amenazas buscan alarmar a los usuarios inexpertos en internet. Quieren darnos un mensaje de tipo: “tambien estamos en Internet, sabemos quién eres y si sigues vamos a llegar hasta tu casa y te va a pasar esto”.

El caso de los dos supuestos usuarios de Twitter no se ha esclarecido. El María Elizabeth Macías es evidente que lograron dar con su persona; pero no de la manera en como nos quiere hacer ver las mantas, sino mas bien a través de un posible dedazo de un colega, un soplón en el foro, o incluso de algún administrador corrupto del sitio.

Todavía tenemos la posibilidad de hacer denuncias por internet. Aunque no sea en medios del gobierno ni vayan a ser tomadas en cuenta por las autoridades; aún es posible levantar nuestra voz ante la inconformidad de todo lo que está pasando en México. Evidentemente, debemos de tomar principalmente dos precauciones:

  • Realizar nuestra denuncia en sitios de confianza: esto lo podemos saber con la reputación que tenga el sitio. En otras palabras, debemos asegurarnos que no sea una página que pueda vender nuestra información al narcotráfico para que podamos ser ubicados fácilmente. Estas pueden ser las ya conocidas redes sociales como Twitter, Facebook, Google+; abrir nuestro propio blog en WordPress o incluso nuestra propia Wiki. Si alguna página de denuncia te ofrece el anonimato, pero te pide información personal, olvídate de tomarla como una alternativa válida.

  • No hacerlo con nuestra identidad real: podemos usar Facebook, pero no precisamente con nuestro nombre real e imágenes de nosotros. También debemos tener cuidado de no agregar amigos o familiares, ya que los puedes poner en riesgo al existir la posibilidad de ser extorsionados para revelar tu identidad. Deberá ser una cuenta que uses exclusivamente a esto.

Otro consejo es no usar un solo nombre de usuario. Si utilizas diferentes usuarios cada vez que realices una denuncia, será más difícil encontrar tu ubicación.

Hay una buena noticia: ¡Ya nos tienen miedo!

Foto: interbusca Z] - sandiegored