Es un hecho que en México tenemos varias leyes que no sirven de mucho, que obstaculizan el desarrollo del país, y algunas que por su naturaleza son injustas. Pero existen aquellas leyes, de las que tal vez no estábamos enterados, que promueven antivalores y fomentan prácticas como el machismo. Resulta que en México (al menos en 14 estados), asesinar a una mujer por celos no es tan grave, de hecho dichos celos son una atenuante para la sentencia final, porque según se argumenta, el hombre se ve afectado en su honor. Lo opuesto no ocurre, es decir, si una mujer mata a un hombre por celos, dicho argumento no sirve para reducir la sentencia que tendría que cumplir.

Esta ley de carácter machista y anacrónica, que más bien recuerda las costumbres del siglo XIX, permite que un hombre que se vea orillado a asesinar a una mujer por infidelidad, o por la simple sospecha de esta  -como afirma Pablo Navarrete, coordinador de Asuntos Jurídicos del Instituto Nacional de las Mujeres- pueda salir libre pagando una fianza y contratando un buen abogado. Dicha ley contraviene los tratados internacionales, pero nuestros queridos diputados se han opuesto a derogarla. Los estados donde esta ley está vigente son: Baja California Norte, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Durango, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Yucatán y Zacatecas.

Las leyes son muy laxas y permisivas para que un hombre pueda asesinar a su pareja por haberle sido infiel o simplemente tener la sospecha, como lo plantea el artículo 275 del Código Penal de Campeche:

Se impondrán de tres días a tres años de prisión al que, sorprendiendo a su cónyuge en el acto carnal o próximo a su consumación, mate o lesione a cualquiera de los culpables, o a ambos, salvo el caso de que el matador haya contribuido a la corrupción de su cónyuge. En este último se impondrán de cinco a 10 años de prisión.

Las mujeres en cambio reciben condenas 30% más altas, a pesar de que la reincidencia femenina es del 2% mientras que la masculina es del 70% según una investigación que realizó Inmujeres en conjunto con la UNAM y el Poder Judicial de la Federación.

Es cierto que México se ha caracterizado por ser un país conservador, pero me parece increíble que este tipo de leyes todavía existan. Leyes que discriminan a las mujeres y que prácticamente otorgan a los hombres la facultad de vengarse fatalmente de una supuesta infidelidad.

Imagen: La Warra de los Mundos