En los últimos años, la psicomagia ha ganado innumerables seguidores y detractores. Propuesta hace unas décadas por el Alejandro Jodorowsky como un método de sanación espiritual —que abreva de fuentes tan disímiles como el zen o el psicoanálisis—, ha cobrado renombre gracias a los actos masivos donde el chileno ha buscado “sanar” las heridas históricas de diversos países. Tal es el caso de Argentina y Chile, donde los regímenes militares abrieron heridas enormes con la desaparición forzada de miles de personas.

La mirada de Alejandro Jodorowsky se ha posado ahora en México. Buscando “sanar” la herida que ha abierto la Guerra contra el Narco —y la cual, sigue sangrando—, el también cineasta y escritor ha convocado a un Desfile de Calaveras en la ciudad de México

Este acto de psicomagia masiva se llevará a cabo el próximo 27 de noviembre. En él, los cinco mil participantes que idealmente participarán desfilarán disfrazados de calaveras, saliendo desde Ciudad Universitaria para arribar unas horas después al zócalo capitalino. (Sí, la misma ruta que siguió el poeta Javier Sicilia hace unos meses para pedir el alto a la Guerra contra el Narco). La invitación al Desfile de Calaveras que se puede encontrar en Facebook explica:

Este acto no es violento, negativo ni en contra de nada, el acto psicomágico tiene la finalidad de hacer conscientes a las personas involucradas, desde nosotros mismos hasta al presidente. A diferencia de otros actos colectivos, este no tiene ninguna intención de fomentar ni eliminar nada, ya que en el momento que se crea una negación como el famoso NO + (Sangre) ‘para la mente y la energía el ‘no’ tiene un valor nulo por lo que sólo se procesa la palabra que queremos negar, y de esta forma le damos mas fuerza’.

¿Lograrán sumar la cinco mil personas disfrazadas de calavera? De lograrse, definitivamente sería, por lo menos, un espectáculo visual impresionante en todos los sentidos. Repetir hasta el cansancio que cinco mil personas han fallecido de manera violenta durante la Guerra contra el Narco en nada se compara a lo que sería ver el espacio que ocuparían cinco mil calaveras; cinco mil personas que ya no están aquí y, de las cuales, muchas no tenían por qué irse.

Imagen: Crayolas