Muchos hemos escuchado el término fósil, para denominar de forma despectiva a aquellos estudiantes que terminan la carrera universitaria en un periodo de tiempo muy prolongado. La UNAM --a diferencia de otras instituciones-- no pone muchas restricciones sobre el tiempo en que los estudiantes deben terminar su carrera. Lo más triste del asunto es que muchos de estos fósiles llegan a trascender en la vida mexicana, y no necesariamente lo hacen por su esfuerzo o méritos, sino que aprovechan los defectos de un sistema político mexicano que permite avanzar a aquellas personas que saben mover masas sin importar lo preparados que estén.

El fósil de la UNAM con más éxito en los últimos años es, sin duda, Andrés Manuel López Obrador, quien tardó 15 años (1973 - 1987) en terminar su licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública. Pero eso no es todo: el promedio general que obtuvo López Obrador habla de su bajo rendimiento: 7.72; un promedio que muchos de nosotros tuvimos en la preparatoria, estando más preocupados por el relajo y las relaciones que por el estudio. Pero generalmente en la universidad la mayoría de las personas "sientan cabeza" y obtienen mejores promedios, puesto que en su mayoría, estudian lo que les gusta y saben que están próximos a enfrentarse a la vida laboral, por lo cual dedican mayor esfuerzo, pero en el caso de López Obrador no fue así.

Este documento, confirma lo que dije anteriormente. Es un documento oficial de la UNAM. Algunos seguidores de AMLO lo han negado y han dicho que se trata de un compló de la derecha en su contra; pero López Obrador nunca ha desmentido dicho documento, ni ha mostrado alguno otro que lo contradiga:

Ahí no termina todo. Otro documento emitido por la máxima casa de estudios (antes de que AMLO terminara de estudiar), nos muestra que López Obrador tenía un total de 25 materias aprobadas y 7 reprobadas. Además de los 39 exámenes que presentó, 16 eran extraordinarios (casi la mitad).

También existe un tercer documento donde se dice que López Obrador entró a la UNAM para estudiar Sociología, pero luego cambió a su licenciatura definitiva. El historial muestra 3 materias aprobadas de 5 llevadas, aunque algunas corresponden al sexto y séptimo semestres de la carrera. Al final se aprecia la leyenda Cierre por cambio de plan de estudios sin dictamen, lo que afirmaría su intención de cambiar de carrera.

Yo no estoy en contra de las universidades públicas, por el contrario, creo que son necesarias para que gente que no tiene los suficientes recursos se pueda preparar para incorporarse a la vida productiva. Pero creo que la UNAM debería revisar sus estatutos para obligar a los estudiantes a terminar su carrera después de determinado tiempo. Es injusto que pocas personas puedan aspirar a estudiar a la UNAM (por cuestiones del presupuesto de la universidad) y algunas de ellas, estando ahí abusen y no se esfuercen por sacar su carrera.

Se podrá decir que López Obrador nunca ha robado nada, que tiene la conciencia limpia como político. Pero también podemos decir con esto que es una persona mediocre. Si estos documentos son apócrifos, López Obrador debería enseñar los originales, pero ya ha pasado algún tiempo desde que se publicaron y no ha hecho declaración al respeto.

Yo ajustaría un poco el lema de la campaña de desprestigio de la derecha, lo dejaría en: López Obrador, un mediocre para México.

Imagen: heraldo.es y elladooscuro de la política

Documentos: a7.com.mx

A.L.S.

Mercadólogo de profesión, activista social, muy interesado en lo que acontece en México, Más artículos del autor »