En los últimos años, el estado de Querétaro ha puesto el ejemplo en materia de desarrollo económico, despegando por encima de los demás estados que conforman el bajío mexicano. Sin embargo, ¿podrá también convertirse en un puntero en cuestiones de desarrollo social? La moneda está en el aire: el diputado local Crescenciano Serrano Hernández ha presentado una iniciativa de ley que pretende reconocer las uniones entre personas del mismo sexo en la entidad, dotándolas de las mismas garantías que goza cualquier matrimonio heterosexual.

La iniciativa presentada por este diputado del sol azteca buscar reformar al Artículo 137 del Código Civil de Querétaro, pues sostiene que viola las Garantías Individuales al no permitir que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio. El sustento legal de esta afirmación reside en el párrafo quinto del Artículo Primero de nuestra Carta Magna, donde "queda prohibida toda discriminación" motivada por "las preferencias sexuales (...) o que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas". A través de un comunicado de prensa, Crescenciano Serrano Hernández explicó que los matrimonios entre personas del mismo sexo son una realidad social que no está contemplada dentro de las leyes, y que debe ser reconocida jurídicamente.

Esta propuesta legislativa fue entregada la semana pasada a la oficialía de partes de la Legislatura local y aún se encuentra en espera de ser turnada a alguna de las Comisiones. Uno de los posibles grupos de trabajo donde podría ser discutida es el que preside Salvador Martínez Ortiz, adscrito al Partido Acción Nacional y encargado de las propuestas en torno a la familia. Un obstáculo que ya se ha vuelto tradición para todas las reformas que pretenden modificar el status quo de nuestras legislaciones en materia de derechos sexuales, humanos y reproductivos gracias a su cercanía con las cúpulas de la jerarquía católica, muy activas en política últimamente bajo el slogan de "blindar a la familia".

¿Qué podremos esperar de esta iniciativa? Desgraciadamente, todo y nada. El Partido de la Revolución Democrática parece haberse vuelto consciente de que los grupos "minoritarios" en el país son un sector inconforme con las dos principales fuerzas políticas. Siguiendo el ejemplo del jefe de Gobierno Capitalino, Marcelo Ebrard, no han sido pocos los coqueteos del Sol Azteca hacia la población LGBTTTI. Sin embargo, como ocurrió en Tamaulipas, los activistas que encabezan la lucha por el reconocimiento de la Diversidad Sexual no se están fiando de este súbito interés del partido de izquierda (o algo así). Todos sabemos que en las elecciones, la aceptación, las promesas y la tolerancia duran tanto como la publicidad electoral en los postes.

Imagen: Boda Gay