La educación sexual es importante; tanto las enfermedades de transmisión sexual, como en los embarazos no deseados son dos problemas delicados que pueden traer grandes repercusiones y que afectan cada vez a más jóvenes de corta edad. En vista de los 3 mil embarazos en niñas menores de 15 años, Jaime Rodríguez, alcalde del municipio de García, Nuevo León, comenzó un programa de valores para los jóvenes que incluye la firma de un voto de castidad.

El programa “Yo me espero” será impartido a cerca de 18 mil alumnos de educación básica y preparatoria, que además de pláticas sobre valores y talleres, los alumnos voluntariamente firman junto con un testigo un voto de castidad, del cual a continuación presentamos un extracto:

Creyendo en que voy a guardarme para el matrimonio, hago este compromiso para mí, mi familia, mis amigos, mi futuro (a) cónyuge y mis futuros hijos de practicar la abstinencia sexual desde este día y hasta aquel en que entre en un compromiso matrimonial dedicado, monógamo y para toda la vida.

Por otra parte, la Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Olga Sánchez, advirtío que la firma de dicho voto de castidad puede incurrir en vicios de inconstitucionalidad y que el tema seguramente llegaría a la Corte debido a la posibilidad de violar derechos fundamentales al firmar acuerdos con menores. Asimismo, Graciela Buchanan, la presidente del Tribunal Superior de Justicia añadió que menores de edad no se pueden suscribir a acuerdos sin la anuencia de los padres.

Para algunos, lo hecho por el alcalde Rodríguez es digno de aplaudirse, pues busca atacar uno de los problemas que atañen a su municipio y, como se trata de un acuerdo moral voluntario, no se incurre en ninguna falla. Por otro lado, la firma de un voto de castidad no tiene mucho sentido. Una vez más, por sentido común sabemos que cuando se intenta solucionar un problema mediante la prohibición, normalmente se obtienen resultados diferentes a los esperados; además de que el documento tiene “vigencia” hasta el matrimonio, basándose en los ideales religiosos, en lugar de la simple mayoría de edad legal. Personalmente, respeto la decisión de tomar un voto de castidad, pero me parece algo que se determina individualmente, no por la propuesta del alcalde.

Imagen: Terra