En el marco de la cumbre del G-20 realizado en Cannes Francia, Felipe Calderón se mostró a favor de elevar precios de la gasolina y eliminar subsidios, ya que estos benefician más a los ricos (aquellos que tienen automóvil). De hecho no son meras intenciones, sino que en su gobierno ya lo está haciendo, nos hemos percatado que han habido varias alzas en la gasolina durante el último año, cosa que no ha gustado a mucha gente. A algunos opositores que dicen "defender a los pobres", no les han parecido las medidas.

En este caso yo estoy de acuerdo con el Presidente de la República, siempre y cuando ese dinero sobrante se utilice para ayudar a las clases más bajas a salir adelante, no me refiero a políticas asistenciales o populistas, sino programas como becas, acceso a las universidades, un sistema de salud, entre otras estrategias que se podrían implementar. Las políticas para ayudar a los pobres que utilizó Lula da Silva en Brasil pueden servir como ejemplo.

Los subsidios a la gasolina representan seis veces el presupuesto de la UNAM, y es cinco veces mayor a la inversión en ciencia. Creo que eliminando esos subsidios se podrían apuntalar aquellos sectores que se necesitan promover para que México pueda avanzar. Con parte de esos subsidios se podría cumplir con el 1% del PIB que la OCDE recomienda a los países invertir en Investigación y Desarrollo (I+D). Es cierto que la gasolina en México es cara si hacemos un comparativo entre el costo de la gasolina y el PIB per cápita de otros países, pero eso es debido en parte a la ineficiencia de la paraestatal Pemex, por lo cual muchas veces tiene que comprar la gasolina procesada, lo cual aumenta su costo final.

Otro beneficio que podría encontrar, es que con esta reducción del subsidio, se podría invertir más en mejorar el transporte público, lo que reduciría los niveles de contaminación. Alguna vez Margaret Tatcher (ex-mandataria de Inglaterra conocida por sus políticas neoliberales) se atrevió a decir lo siguiente:

"Alguien mayor de 30 años que sigue usando el transporte público debe considerarse un perdedor"

Tiempo después tuvo que comerse sus palabras, porque en Inglaterra como en otros países desarrollados mucha gente de clases medias prefiere utilizar este medio de transporte por su eficiencia. Además sería un paliativo para dejar de promover el exceso de tráfico en las principales ciudades del país.

Imagen: elpueblo.com