El “profesor” Carlos Hank trascendió —entre otras cosas— por toda la sabiduría política que logró resumir en la siguiente máxima: “vivir fuera del erario es vivir en el error”. Sin embargo, tal parece que Rafael Acosta, mejor conocido como Juanito, ha venido a darle una vuelta de tuerca a las palabras del otrora gobernador del Estado de México: “vivir en el error, es vivir en el erario”. A pesar de no haber salido bien parado en su primera —y hubiéramos deseado última— incursión a la política, este singular personaje buscará en el 2012 recuperar lo que nunca ha sido suyo: la jefatura de la delegación de Iztapalapa.

Junito, sobrenombre con el que todos conocimos a Rafael Acosta, ha dado señales de no ser un muerto político. En todo caso, quizá un zombie político —por aquello de ser un “muerto viviente”—. Durante un evento ligado al partido Revolucionario Institucional, Juanito acaparó la atención de cámaras y micrófonos al desplegar una manta donde podía leerse:

Yo acuso a esta mafia de delincuentes, Obrador y Marcelo, de robarse Iztapalapa. Esta mafia si es un peligro para Iztapalapa y para México, Juanito.

Entrevistado por los medios presentes en el evento, Juanito se tomó su tiempo para apedrear a quien fuera su adoración el sexenio pasado, considerando que Andrés Manuel López Obrador era “un peligro para México”. Pero ahí no quedó la cosa. Además de sus desafortunadas declaraciones —al puro estilo charro despechado—, el ex-delegado de Iztapalapa anunció su intención por contender a la jefatura de su reino perdido —o robado—; sólo que en esta ocasión, desde la trinchera del PRI. Y cobijado, ni más ni menos, que por Enrique Peña Nieto, candidato a la presidencia que le prestará todo su apoyo. O al menos eso dijo:

Me dio su apoyo y me dijo que la elección en el PRI será democráticamente.

Así las cosas. El reino, en definitiva, sí está al revés; pero, desgraciadamente, continúa hundido en el mismo pasmo.