Vivimos tiempos difíciles. Durante este año, el repunte en la violencia asociada al crimen organizado ha tomado por sorpresa a varias escuelas del país. Gracias a los videos que, tanto alumnos como profesores, han filmado durante balaceras desatadas a escasos metros de sus instituciones educativas, nos hemos enterado de las medidas que los directivos y cuerpo docente han tenido que "improvisar" para poner la vida de los estudiantes a salvo. Ante esta situación alarmante, la Secretaría de Educación Pública ha comenzado a repartir un manual de seguridad escolar, donde además de instruir sobre qué hacer ante la amenaza de un sismo o un incendio, incluye las normas de seguridad básicas a seguir durante un enfrentamiento armado.

La presentación de este manual de seguridad escolar tuvo lugar el día de hoy durante el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, presidido por Alonso Lujambio, titular de la Secretaría de Educación Pública. En él, informó que el propósito de esta guía de procedimientos es instruir al alumnado sobre qué hacer frente a situaciones violentas, como un enfrentamiento armado, rumores de actos violentos o, incluso, la presencia de armas en su escuela. Este manual será repartido en todas las instituciones de educación básica, así como a las autoridades estales y municipales correspondientes.

Esta medida dentro de nuestro sistema educativo no es inédita. En junio del año pasado, las secretarías de Educación, Seguridad Pública y Protección Civil de Nuevo León habían publicado y distribuido el Manual y Protocolo de Seguridad Escolar; una guía de 16 páginas donde se recomendaba a docentes y pupilos no asomarse por las ventanas durante un enfrentamiento amado, ponerse bajo tierra al escuchar detonaciones, entre muchas otras. La publicación de este breve manual de seguridad escolar se anticipó a la crisis que vivimos durante este año, cuando escuelas del puerto de Acapulco, en el estado de Guerrero, suspendieron clases de forma masiva debido a amenazas del crimen organizado. Trayendo a la mesa del debate la seguridad en las escuelas de todo el país en estos tiempos signados por la violencia producto del Narco.

La medida es, por un lado, dolorosa; pero también necesaria. Dolorosoa y necesaria porque, así como enseñamos a nuestros niños y adolescentes qué hacer ante un sismo --pues vivimos en una zona de gran actividad sísmica--, también ahora debemos prepararlos para que sepan reaccionar ante un enfrentamiento armado o una amenaza de bomba. La violencia continúa volviéndose parte de nuestro día a día...