Comer aprisa y mal es cada vez más frecuente. Las comidas tradicionales preparadas por la mamá o la abuelita, sentados a la mesa, acompañados por buena charla son para muchos un lujo que no pueden darse. Existen en el mercado numerosos productos que ofrecen cubrir las necesidades alimenticias de manera práctica para esta generación de comida rápida, sacrificando, en ocasiones, el valor nutricional. Atendiendo a esta necesidad, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) crearon una bebida con la mezcla de ocho cereales que brinda balance energético al organismo y es altamente nutritiva.
Los alumnos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) Sheila Contreras Rodríguez, Dolores Maribel Coria Flores, Luis Guillermo García Arteaga, José Santiago Mújica Sánchez y Gerardo Silva Velázquez, fueron quienes desarrollaron este producto.
¿Cuál es el valor adicional de su producto en un mercado ampliamente competido? Su bebida tiene un valor proteínico mayor al de cualquier otro que se venda actualmente al público. Además de que incorporan ingredientes de altos beneficios para el organismo, que no tienen aquellos contra los que podría competir.
Los estudiantes de la carrera de Ingeniería Bioquímica explicaron que la bebida que crearon, denominada “C-8”, fue hecha con ajonjolí, avena, amaranto, quinoa, trigo, cebada, maíz y arroz. Tal vez, tanto cereal junto no suena apetitoso, pero pensando en ello incorporaron vainilla y canela, para darle un sabor agradable.
Cada cereal tiene su razón de ser en esta bebida:
Ajonjolí. Aporta ácidos grasos insaturados (omegas 6 y 9) que ayudan a regular el colesterol en la sangre; es antioxidante —protege al corazón y al sistema digestivo—. También es rico en lecitina, la cual facilita la disolución de las grasas en medio acuoso, previene el agotamiento nervioso y cerebral; y contiene entre 17 y 29 por ciento de proteínas —de haber sabido antes que el ajonjolí era tan bueno, lo comería más seguido—.
Avena. Excelente fuente de fibra, aumenta la capacidad energética y es rica en proteínas.
Amaranto y quinoa. Tienen el mejor balance de aminoácidos esenciales con relación a los cereales, leguminosas y a la carne. La quinoa es rica en omega 3, ácido graso esencial para la constitución de las neuronas, por ello, se asocia con mayor capacidad cognoscitiva, tiene un papel esencial en el desarrollo fetal e infantil.
Trigo, cebada, maíz y arroz. Aportan valor proteico que se complementa con los demás ingredientes y le confiere cuerpo al alimento.
No se a ustedes, pero a mí sí se me antojó, parece que juntó lo mejor de los cereales para hacer una superbebida energética, sin lo malo de dichos productos. Será como desayunar bien, pero más práctico.
Justamente, atendiendo a la comercialización, los estudiantes ya iniciaron los trámites de la marca registrada, en cuanto concluyan su plan de negocios incubarán el proyecto en el Centro de Incubación de Empresas de Base Tecnológica (CIEBT) del IPN.
Es una de las grandes ventajas de los sistemas de incubadoras de empresas: entrenan a los jóvenes emprendedores para enfrentar la vida empresarial de manera más sólida y estructurada a través de capacitación y consultoría especializadas. Porque uno puede tener buenas ideas, pero eso no nos hace buenos empresarios, por eso algunas buenas ideas sólo se quedan en eso.
Ojalá que su proyecto se concrete y se sume a las aportaciones y a los avances en ciencia y tecnología de nuestro país. Siempre es un gusto ver el talento de la juventud mexicana, como las niñas regiomontanas que participaron con sus inventos en competencias internacionales. Esto me pone optimista, mientras haya mexicanos propositivimos y emprendedores hay esperanza, ¿no creen?
Imagen: 123RF











mis bebidas de nutrisa a chingar a su madre!!!!
yo hago un licuado muy parecido solo que en vez de quino y arroz, uso nuez, platano miel, lo demas es igual; la verdad es que si te aliviana para la gente que no alcanza a desayunar por las prisas.