Felipe Calderón le declaró la guerra al narcotráfico al principio de su administración, a cinco años de que dio esta declaratoria, las cifras oficiales arrojaron el resultado de 47 mil 515 bajas en dicho periodo. Sólo de enero a septiembre del año pasado se registraron 12 mil 903 muertes por ejecución o enfrentamientos entre bandas del crimen organizado y del narcotráfico, de acuerdo con estadísticas publicadas por la Procuraduría General de la República (PGR).
Esa cifra supera a la de la guerra en el noroeste de Pakistán que inició en 2004. Aunque todavía estamos muy lejos de Colombia. Es decir, cuando se habló de "guerra", no se hizo de manera retórica. Realmente se abrió fuego en el campo de batalla, con bajas en todos los bandos y, lo que es peor, con bajas civiles. Al parecer, ya estamos tan acostumbrados al término, que nos hemos hecho insensibles al fenómeno y a todo lo que implica. Quizá las estadísticas contribuyan a formalizar esa des-humanización de la muerte, ver a los muertos como números ayuda a quitar de la mente la imagen de acribillados o torturados, de narco fosas y decapitados, de la violencia en nuestro país.
Vayamos, pues a las cifras. Lo primero que salta es que se hable de 47 mil 515 bajas, cuando las cifras extraoficinales manejaban números superiores a los 50 mil, para ser más exactos, se habla de 55 mil 671 casos, es decir, la diferencia entre cifras oficiales y extraoficiales es de poco más de 8 mil --tampoco es de sorprenderse, las cifras oficiales se caracterizan por ser conservadoras--.
La escalada de homicidios por año ha sido significativa: de 2007 a 2008 el número de homicidios relacionado con el crimen organizado creció 110 por ciento; en 2009 creció 63 por ciento --con respecto al año anterior--, en 2010 creció 70 por ciento; en 2011 no nos fue tan mal porque sólo aumento 11 por ciento --sin contar el último trimestre--. Esto implica que en los últimos cuatro años el número de asesinatos relacionados con el crimen aumentó poquito más de 250 por ciento, nada de extrañar cuando se trata de un país en "guerra".
La entidad con mayor incidencia de homicidios es Chihuahua --2 mil 289--, en donde se encuentra el municipio que también encabeza la lista de muertos: Ciudad Juárez --mil 206--, sede del cartel con el mismo nombre. El estado que sigue en la lista es Guerrero --mil 538--, ahí también está el segundo municipio con crímenes violentos: Acapulco --795--. Ambos municipios se encuentran entre las 50 ciudades más violentas del mundo.
El resto de entidades que registraron muertes de este tipo fueron: Nuevo León --mil 133--, Tamaulipas --mil 108--, Durango --709--, Jalisco -622--, estado de México --579-- y Coahuila --572--. Atendiendo a las cifras, el mapa de narcoviolencia del país queda como sigue:
Imagen: Excelsior
¿A quién se está contabilizando? Presuntos integrantes de cárteles del narcotráfico y sicarios, civiles --víctimas de un fuego cruzado--, policías --federales, estatales y municipales-- y elementos de las Fuerzas Armadas.
¿Con qué tipo de muerte se realizó la estadística? Incluyen muertes por decapitación, durante levantones, por disparo directo por arma de fuego y tortura, víctimas inocentes que murieron por lesiones directas de sicarios o delincuentes relacionados con el crimen organizado y trasiego de drogas, confrontación directa entre grupos de sicarios o comandos, ataques de la delincuencia contra las autoridades de los tres órdenes de gobierno, es decir, los homicidios dolosos registrados en este contexto.
Estas son algunas de las principales cifras oficiales de la guerra contra el narcotráfico. Habrá que reflexionar un poco en torno al punto. En toda guerra hay muertos y son un indicador del estado de dicha guerra. Gana quien genere más bajas al enemigo. Habrá que ver de qué lado son las bajas para saber cómo se va en esta "guerra". Hay que advertir que la lucha contra el narcotráfico no puede leerse como una guerra “clásica” en la cual hay contendientes claramente definidos; los cárteles son un enemigo fragmentado, que genera una violencia anárquica; son múltiples grupos que combaten al mismo tiempo entre sí y contra el Estado. Veremos quién gana en esta guerra, esperemos que no pierdan los "mexicanos de a pie".
Imagen: Periodico digital











Muy triste que el país se encuentre en esta "guerra intestina". Pero bien es cierto que la mayoría de las escaramuzas y combates entre las milicias de narcotraficantes y las tropas regulares del Ejército y la Infantería de Marina son triunfos claros y contundentes de las fuerzas gubernamentales. Lástima que no se pueda decir lo mismo de la Policía Federal...
47 mil muertos en 5 años como si fueran puros martires de Puebla porfavor.!
Nada más un comentario. En una guerra no gana el que haya matado más. Y para muestra de ejemplo: En la Segunda Guerra Mundial, murieron más de 20 millones de la ex Unión Soviética, por solamente 5 millones de Alemania. Datos aproximados.
Para ganar esta "guerra" no hacen falta más soldados. Hace falta más inteligencia y atacarlos en puntos más estratégicos.
Ojalá alguien del CISEN retome tu idea, que es la más lógica... Lástima que tenemos un presidente y un Alto Mando que no parecen actuar como se supone que lo hagan
Lo pero es que al buen Calderon se lo han dicho todos, analistas, expertos, periodistas... TODO el mundo le ha dicho cual es la mejor estrategia, pero en su estupida cosmovision, su cerrada concepcion de lo que es combatir el crimen, solo sigue mandando soldaditos a matar y matar.
Pero hey, al final Mexico merece ese presidentucho, no se llega al poder sin votos.
Pues sí Patricio, tienes razón, de alguna manera tenemos el presidente que merecemos...