
La economía informal es un tema espinoso; las estadísticas en este sector, problemáticas. ¿Cómo se mide la economía informal? ¿Qué determina la informalidad laboral? Si bastante lío es definirlo, mucho más meter en cintura estas actividades -como el intento de regular a los franeleros-. El trabajo que ha hecho la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en este sentido, ha sido importante. Al respecto, la OIT estimó que este año se sumarán al mercado informal cerca de 400 mil mexicanos.
La agencia especializada de las Naciones Unidas (ONU) define a la economía informal como el conjunto de actividades económicas desarrolladas por los trabajadores y las unidades económicas que, tanto en la legislación como en la práctica, están insuficientemente contempladas por sistemas formales o no lo están en absoluto. Las actividades de esas personas y empresas no están recogidas por la ley, lo que significa que se desempeñan al margen de ella; o no están contempladas en la práctica, es decir que, si bien estas personas operan dentro del ámbito de la ley, ésta no se aplica o no se cumple; o la propia ley no fomenta su cumplimiento por ser inadecuada, engorrosa o imponer costos excesivos -sí, todos aquellos que pagamos impuestos, pero que no tenemos beneficios sociales también estamos contemplados-.
Con el propósito de tener el pulso de esta actividad, la OIT realizó un estudio estadístico sobre el empleo en la economía informal. Los resultados para México no fueron alentadores. Se encuentra entre los cinco países que concentran las tres cuartas partes del total de empleo informal estimado para el grupo de países -se analizaron 44 países en total-. México ocupa el tercer lugar, sólo adelantado por India y Brasil, el cuarto y quinto puesto fueron para Vietnam y Pakistán, respectivamente.
El estudio estadístico está fechado en junio de 2011; sin embargo, se tomó como referencia para cada país el último año del que tenían datos, en el caso de México el año que sirvió como parámetro fue 2009, en el cual se registraron 20 millones 258 mil personas con empleo informal, de los cuales 9 millones 66 mil eran mujeres y 11 millones 192 mil, hombres.
En el gráfico que cruza las variables “ingreso per cápita” y “empleo informal”, México se ubicó en el cuadrante de países con ingresos relativamente altos, pero también con empleo informal alto. En un ejercicio similar, pero con la variable “población que vive por debajo del umbral nacional de pobreza”, México se encontró en el cuadrante de alto porcentaje de población en pobreza y alto empleo informal. Cabe advertir que el porcentaje de población que vive debajo de la linea nacional de pobreza considerado para nuestro país fue de 47.4.
A decir de la OIT en este análisis, el empleo informal está correlacionado negativamente con el ingreso per cápita y positivamente correlacionada con la pobreza en los países. Esto sugiere que a medida que aumenta el PIB y/o disminuye la pobreza entre los países, los trabajadores tienen más probabilidades de ser conscientes de sus derechos a ciertas protecciones legales y sociales, procurando beneficios para los trabajadores y alcanzando con éxito este tipo de protecciones y beneficios.
El asunto es mucho más complicado de lo que plantea la agencia de la ONU, yo como trabajadora estoy consciente de mis derechos laborales, sólo que no estoy en condiciones de exigirlos. Es decir, es muy difícil encontrar trabajo -particularmente en ciertas áreas del conocimiento, hay profesionistas que ni siquiera se dedican a hacer algo para lo que se formaron, y eso sólo atendiendo a este sector, ni qué decir de los que tienen menos escolaridad-, así que cuando se consigue uno, se cuida, a pesar de que no se cuenten con los beneficios de ley. Y los informales que además viven al margen de la ley… bueno, ni qué decir.
Imagen: Economía informal










Plas, plas, plas, plas… magnífico. Suscribo todo lo que pones, punto por punto. No puedo aopatrr nada más.