Sería bastante acertado –y lógico—decir que la economía de nuestro país se sustenta en el petróleo; las exportaciones de crudo son la principal fuente de ingreso de capital extranjero. Lamentablemente, no es una novedad decir que nuestro país se limita a las exportaciones de crudo, a falta de refinerías para procesarlo y hacer otros productos como la gasolina, el diesel, entre muchos otros. Durante 2011, las importaciones de gasolina representaron la mitad del total que se consume en nuestro país.

Durante 2011, Pemex importó 405 mil 200 barriles de gasolina por día, lo que representa un incremento del 6.7 por ciento respecto al año anterior. Para ponerle números, Petróleos Mexicanos gastó en el extranjero un total de 30 mil 800 millones de pesos en importaciones durante 2011, un 43.6 por ciento más que en 2010. Por otro lado, la producción nacional de gasolina Magna, Premium y diesel disminuyó un 5.6 por ciento en comparación con 2010, es decir, fue de 400 mil 900 barriles diarios.

Como es lógico, la demanda de gasolina en México ha ido en aumento; especialmente la Magna, la cual tiene un ritmo de crecimiento anual de 2.2 por ciento. No obstante, desde 2006 la pérdida acumulada en cuanto a la producción de gasolinas se ubica en un 12.2 por ciento. Cada vez demandar más y producir menos no es buena combinación para la economía mexicana, porque obliga a que aumenten las importaciones por parte de Petróleos Mexicanos, lo que se traduce en aumentos de precio.

Imagen: SDP Noticias