Si pensabas que la influenza A H1N1, era la mayor preocupación de salud en cuanto a epidemias, es porque no te enteraste de la propagación de dengue en el país, en el fatídico 2009. En ese entonces, se estimaron 105 mil casos probables en el país y se confirmaron 50 mil. El dengue se ha negado a abandonar tierras yucatecas; en noviembre del año pasado, se advirtió que había más de 4 mil casos. Se estima que en 2012 los casos pudieren ascender a más de 6 mil y hubieren hasta 20 personas muertas por esta enfermedad. Sólo en los primeros 20 días del año, se han detectado 560 casos probables, 218 confirmados y 77 de ellos son hemorrágicos —que pueden llevar a la muerte—. Este aumento representa 1450 por ciento más que lo registrado en el mismo periodo el año pasado.

Yucatán es el estado con mayor incidencia de dengue, con 39 por ciento de todos los casos, situación que se ha agravado en los últimos años. Adicionalmente, miles de yucatecos se encuentran en riesgo de contraer dengue hemorrágico este año, ya que las personas que han sufrido dengue alguna vez en su vida, si son picados de nuevo, son susceptibles de contraerte este tipo de dengue, que es mortal cuando se acompaña del síndrome de choque hipovolémico —es un síndrome complejo que se desarrolla cuando el volumen sanguíneo circulante baja a tal punto que el corazón se vuelve incapaz de bombear suficiente sangre al cuerpo—.

Lo más grave es que no se ha perdido la “oportunidad” de hacer de esto un asunto político. Tras el incremento alarmante de casos a finales del año pasado —la enfermedad se quintuplicó en un periodo de un mes, superando en sólo ese tiempo el acumulado de 2010, año en el que se presentaron poco más de mil 120 casos—, se inició un debate abanderado por los diputados estatales del PAN. Los militantes del blanquiazul se sumaron, exigiendo la renuncia de Alvaro Quijano, titular de los Servicios de Salud. Y, ¿por qué no?, el suspirante a la gubernatura por el mismo partido, Joaquín Díaz Mena, hizo un plantón en las oficinas del funcionario estatal para exigirle que “pusiera un alto” al contagio.

La opinión pública afirma que el problema es por la negligencia, la improvisación y la incompetencia de los encargados de la campaña del gobierno del estado, “la expansión de esta enfermedad se relaciona con la negligencia y la frivolidad, características de la estrategia oficial contra el mal”. Acusaron a Ivonne Ortega Pacheco, titular del ejecutivo estatal, de poner al frente de la campaña a sus amigos, en lugar de especialistas del mal.

En la versión oficial, el principal problema ha sido la actitud de la población y la falta de disposición para tomar medidas preventivas, limpiar los patios y evitar la acumulación de depósitos de agua.

No creo que los mosquitos distingan entre funcionarios y población en general, entre priístas o panistas, el mosquito Aedes Aegypti pica lo que encuentra. En 2009, hicieron de las suyas en, al menos, 14 estados de la república. Así que mejor no hay que arriesgarse, hay que seguir las recomendaciones propias para el caso y estar alerta a los síntomas. Y vamos a dejar que los demás se echen la culpa. Ya sabemos que las confrontaciones políticas en el país son irreductibles.

Imagen: Zanawer