Hace poco más de un año, Felipe Calderón decretó al 2011 como el año del turismo en México, después de todo, al gobierno le queda clara la importancia de la actividad turística en nuestro país como una de las principales fuentes de ingresos. A pesar del decreto, la situación tuvo un tropezón con la violencia registrada en el puerto de Acapulco, en el mes de marzo se reportaron desplomes en el sector hotelero, época del año caracterizada por la bonanza. A pesar de la violencia y la crisis, el recuento final fue positivo y la Secretaría de Turismo (Sectur) informó que el número de turistas nacionales y extranjeros en el país durante 2011 alcanzó una cifra histórica con 190 millones de visitantes.

La Sectur y el Banco de México contabilizaron 22.67 millones de turistas internacionales. Esto fue gracias a que aumentó el número de turistas provenientes de Brasil, Rusia, China, Colombia, Argentina, Italia, Australia, Reino Unido, Francia, Japón y Canadá. Sin embargo, la crisis en Estado Unidos provocó una disminución de 3 por ciento en el traslado vía aérea de pasajeros hacia México.

Ya que toco el punto de las visitas por vía aérea, algunas aerolíneas registraron un crecimiento importante con respecto al número de pasajeros, por ejemplo British Airways, United Airlines, Delta Airlines, Alaska Airlines, American Airlines, Continental, Interjet, Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris.

El gasto promedio por turista registró un máximo histórico con 157.7 dólares por día. Aunque no hay detalles del ingreso total por turismo, es natural esperar unos buenos millones de dólares de esos millones de visitantes, baste decir que sólo los turistas fronterizos dejaron una derrama de 550 millones de dólares.

En la actual administración, el mejor año para el turismo en México fue 2008. En 2011 se superaron los 185,7 millones de visitantes que recorrieron los atractivos del país en ese entonces. Y aunque la cantidad de turistas internacionales no superó al referente de 2008, sí estuvieron muy cerca del registrado en el año citado.

Felipe Calderón tuvo un sueño, que 2011 se convirtiera en el año de turismo de nuestro país, y a pesar de la violencia, la inseguridad y la consecuente imagen de México en el mundo, el saldo resultó favorable. El despunte no fue fruto de la casualidad, se han hecho campañas publicitarias en diversos países, así como dirigidas al turismo nacional. ¿Será que arriesgar en físico en el programa The Royal Tour le sirvió de algo?

Aunque ya pocos se acuerdan de Acapulco; Puerto Vallarta, Los Cabos, Cancún y la Riviera Maya salieron al quite. Y hablando de mayas, el fin del mundo ha dado para una buena campaña turística, así que las posibilidades de superar las cifras del año pasado son altas. A ver si invitan a Calderón a otro programa para promover el turismo y se viste de sacerdote maya o algo así, sólo por el bienestar del país, conste.

Imagen: Flickr, Mike Roguez