Se acercan cada vez más las elecciones del próximo julio y cada vez conocemos más detalles de cómo se llevarán a cabo. En esta ocasión nos enteramos de cómo serán las boletas con las que eligiremos a nuestro próximo cacique Presidente. Y no nos referimos precisamente al diseño, colores y todo eso; sino el formato en el que aparecerán los candidatos. Resulta que en esta boleta, el candidato Andrés Manuel López Obrador aparecerá tres veces, el flamante actor de telenovela dos, y Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri solamente una.

Esto se debe a que cada candidato aparecerá dependiendo el número de partidos que lo hayan propuesto como candidato: PRD, PT y Movimiento Ciudadano a AMLO; PRI y PVEM al copetes; el PAN a Josefina y Nueva Alianza a Quadri. Esto traerá dos inconvenientes que considero que, si las elecciones son cerradas, podrían traer grandes problemas al Instituto Federal Electoral (IFE). Tal como ya sucedió en el 2006.

Los votos al azar

El primero de ellos es la probabilidad de que un candidato sea votado al azar. No es broma. Fui representante de casilla en las elecciones de Michoacán en 2007 y es sorprendente ver la cantidad de personas —de la tercera edad sobre todo— que no saben votar. No tienen ni idea de cómo se llaman los partidos políticos ni mucho menos los candidatos. Como el presidente de casilla tiene la autorización de ayudar al votante —cosa que legalmente no puede hacer ningún otro acompañante—, cuando se le preguntaba por quién quería votar no sabían responder y solo se limitaban a señalar en las distintas boletas a un candidato. No tengo ni idea si lo hayan hecho porque el logotipo del partido tenía colores más llamativos o porque el candidato era el más guapo.

Durante las elecciones, existen miles de personas que son acarreadas. Lo vimos claramente en vídeos en las pasadas elecciones del Estado de México cuando un grupo de personas que asistieron a un miting de Eruviel no sabían ni a qué iban y lo peor, ni quién era Eruviel. Si estas personas son acarreadas para que vayan a votar, existe una mayor probabilidad de que vote por López Obrador y después por el copetes. La única ventaja que podría tener Vazquez Mota respecto a estos dos candidatos es que aparecerá en el primer recuadro de la boleta debido a la antigüedad de su partido político.

El conteo

El segundo problema viene a la hora de contar los votos. Supongamos que alguien se confundió un poco al ver tantas veces en la boleta a López Obrador y tachó en las tres ocasiones. Algunos otros iban más a prisa y solo lo vieron dos veces. Pues ninguno de estos votos no se anulan. Estos cuentan igual que el resto de los votos donde solo se tachó una persona; pero a la hora de hacer la separación, el conteo y el registro es un verdadero caos: se tiene que agrupar de manera independiente los votos y al final hacer las sumas para tener cifras de cuántos votos sacaron los candidatos en esa casilla.

Si llegan a ser funcionarios en las próximas elecciones, las actas oficiales posiblemente tengan todos estos campos a llenar:

  • Votos del Partido Acción Nacional (PAN)
  • Votos del Partido Revolucionario Institucional (PRI)
  • Votos del Partido de la Revolución Democrática (PRD)
  • Votos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM)
  • Votos del Partido del Trabajo (PT)
  • Votos del Partido Nueva Alianza (Panal)
  • Votos del Partido Movimiento Ciudadano
  • Votos Nulos

Y a continuación, la lista de votos que se hicieron a un mismo candidato; pero tachando más de un partido político:

  • Votos del PRI + PVEM
  • Votos del PRD + PT
  • Votos del PRD + Movimiento Ciudadano
  • Votos del PT + Movimiento Ciudadano
  • Votos del PRD + PT + Movimiento Ciudadano

Al final se tiene que hacer el conteo por candidato, campos que también aparecerán en el acta:

  • Votos de Vázquez Mota
  • Votos de EPN
  • Votos de AMLO
  • Votos de Quadri

Por si esto fuera poco, los números tendrán que cuadrar:

  • Debe coincidir el número de boletas sobrantes más las usadas con el número de boletas que fueron entregadas. Imagínense qué dirán los candidatos perdedores si faltan o sobran.
  • Debe coincidir la suma total de votos con el número de boletas usadas. Si de casualidad salen más, que alguien le recuerde a los candidatos que en muchas casillas hay casillas extra que se le llaman contiguas y muchos votantes depositan los votos en la urna que no le corresponde. Digo, porque luego andan pidiendo voto por voto y argumentando fraudes cibernéticos.
  • Olvidé mencionar que no basta poner solo el número en la suma de votos. Se tiene que escribir también con letra todas las cantidades que nos pide el acta. Desde luego, esto también tendría que coincidir; aunque por diversas razones no siempre se cumple.

Si les toca ser representantes de casilla, recen a su dios porque todo esto coincida cabalmente. En verdad no querrán tener que aguantar los insultos de los simpatizantes del partido perdedor.

Ahora con todo esto, no les sorprenda que al Instituto Federal Electoral (IFE) se le dificulte encontrar a ciudadanos que estén dispuestos a regalar un día completo, que tenga tiempo de asistir a las diversas capacitaciones, que tengan conocimientos mínimos para hacer este llenado de actas —porque en verdad hay localidades marginadas con un alto nivel de analfabetismo—, que tenga ganas de aguantar a los representantes de los partidos todo un día —muchos muy groseros—, que esté dispuesto a no salir a comer durante todo el proceso —a veces ni agua tienen. Todo esto a cambio de unos 200 pesos que te dan para que comas el mismo día de las elecciones y la satisfacción de ejercer nuestra democracia.

Todo esto solo beneficia a los partidos políticos. Para el ciudadano da igual votar por uno o por otro, al final el voto va para el mismo “mono”.

Peña Nieto y la prohibición de candidatos comunes

En 2010 por “órdenes” del “comandante supremo” de ese entonces en el Estado de México (el copetes) se reformó la ley electoral de ese estado para evitar los candidatos comunes —como el ejemplo anterior—, pero no las alianzas —donde se engloban los partidos como uno solo—. A pesar de que la idea de eliminar las candidaturas comunes es buena, las fechas en las que se hizo dejaron muchas dudas sobre las buenas intenciones del hombre del copete.

Esto fue en septiembre del 2010, justo cuando más se rumoreaba la posibilidad de que el PAN y el PRD escogieran a un mismo candidato para hacer frente al PRI. Por ideologías partidistas, era mucho más sencillo apoyar un mismo candidato y que cada quién hiciera su campaña aparte; que tener que formar una alianza donde la gente del PAN y el PRD tendrían que aparecer juntos en los mítines como si nada hubiera pasado nunca.

Los pretextos que en ese entonces dio el hombre del copete es que esta reforma se hizo para “salvaguardar la democracia”. Curiosamente, hoy es candidato común por el PRI y el PVEM. Como es lógico, en esta ocasión no ha salido a decir que esto sea un atentado o demás discursos genéricos y similares. Tampoco creo que se queje por los votos que le tocarán por las personas que votan al azar y mucho menos por las que votarán porque es el más guapo.

Foto: El Universal noticiasenmichoacan