El Gobierno de Guanajuato, no conforme con querer contribuir a los gastos de la visita papal con los impuestos y con cobrar por ver al Papa Benedicto XVI, también suspenderá clases en todas las escuelas de León el próximo 23 de marzo.

El secretario de Educación de Guanajuato, Alberto Diosdado, argumentó que una de las causas de esta medida fue porque cientos de jóvenes participarán en la valla humana que se hará para resguardar al sumo pontífice en los recorridos del papamóvil.

Hemos decidido que ese día se suspendan las clases, la razón es porque ese día se van a cerrar muchas vías y lo que queremos es que nuestros alumnos lleguen a tiempo y no tengan una serie de contingencias, y desde luego muchos jóvenes voluntarios estarán participando en las vallas -humanas-, es una de las razones que estamos determinando que ese día se suspendan las labores.

A pesar del tinte religioso de la determinación, el funcionario advirtió que no se trata de un día de descanso motivado por eso, sino para evitar la complicación del traslado de niños y jóvenes a las escuelas.

La suspensión aplicará para 416 mil 998 alumnos de todos los niveles en las escuelas públicas, para el caso de las privadas que no tienen relación oficial con la SEG, se está haciendo un consenso para que se sumen al asueto por la llegada del Papa.

El recorrido del papamóvil será del aeropuerto hasta la residencia oficial de las religiosas capuchinas al poniente de la ciudad de León, aproximadamente 50 kilómetros. Si cien mil jóvenes católicos quieren tomarse el día para formar la valla humana, que se aplique lo mismo que cuando faltan por alguna otra cuestión personal. Pero ¿y los demás?

Si en nuestro país se suspenden clases por paros nacionales o el crimen organizado, ¿por qué no hacerlo por un evento religioso? Después de todo, ni que se requiriera una formación a conciencia. Entre menos sepan, menos cuestionan y más obedecen. Es la lógica del poder.

Imagen: QUÉ!