Es lamentable lo que está sucediendo con el PAN, me preguntaría qué pensaría Manuel Gómez Morín si viera el “chiquero” en el que se ha convertido el partido que fundó, ese partido cuyos precandidatos presumen de humanista pero que entre ellos es lo último que se les nota, ese partido que llegamos a admirar por sus convicciones democráticas pero que cada vez se parecen a ese “viejo PRI” por prácticas como el dedazo, el corporativismo (promovido por Felipe Calderón) y por el acarreo (al ser Cordero el delfín del Presidente, este último podría estar inmiscuído) La historia de Ernesto Cordero y el acarreo de votos me recuerda mucho al PRI, y lamentablemente no es una falsa calumnia de Vázquez Mota, es tan verídico como el hecho de que la precandidata solo votó 6% de las propuestas en el congreso cuando era diputada.

Es tan preocupante lo que sucede en el PAN que Josefina Vázquez Mota insistió en el pasado debate en realizar el “voto libre” y también ha insistido en defender en voto (dejando muy en claro tácitamente, que el dentro del PAN pueden haber dedazos, fraudes o cualquier tipo de prácticas antidemocráticas). Vázquez Mota tal vez como contraataque a la humillación que recibió en el debate por parte del delfín de Felipe Calderón, levantó tres demandas a Ernesto Cordero ante la Comisión Nacional de Electores: La primera acusa a Cordero de entrega de recursos en efectivo, bienes de consumo o servicio a cambio de votos, la segunda de actos de condicionamiento de empleo o de servicio a cambio de votos y la tercera de utilizar cualquier acción indebida que tenga por objeto inducir a los electores.

Las demandas son tan ciertas que en Youtube corren audios donde se comprueba que el secretario de Gobierno en sonora Roberto López amenazó a sus trabajadores de removerlos de sus puestos si no votan por Ernesto Cordero, también hay otro donde una delegada en Puebla llamada Rocío Sánchez Vega reparte despensas y cambio de votos, de hecho menciona que si cada persona consigue cierto número de votantes recibirá un incentivo económico. En el caso del secretario de Gobierno, hace hincapié que el proyecto de Ernesto Cordero significa la continuación del proyecto de Felipe Calderón.

Naturalmente estas prácticas y difamaciones por parte de los dos candidatos reflejan algo, y eso es la falta de propuestas convincentes. Además se salen de la tangente (a excepción de Santiago Creel) cuando les preguntan sobre temas como la educación y los monopolios. Carmen Aristegui le preguntó a Vázquez Mota sobre su postura ante los monopolios y ella simplemente evadió una y otra vez responder. Lamentablemente esto es lo que nos ofrece el PAN para el 2012, y pues, parece que están decididos en hacer todo lo posible para perder las elecciones.

Imagen: En busca de Antares