Ayer el portal ADN Político publicó una entrevista con Luis Carlos Ugalde, quien fuera Consejero Presidente del IFE en las polarizadas elecciones del 2006. Elecciones que, un año después, causaron la aprobación de una reforma al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales que hoy regula la elección federal de este año.

En la opinión de Ugalde (y muchos de nosotros), la legislación “es absurda, es ridícula, es contra natura”. Y es que en un intento por mejorar las condiciones de equidad de la contienda, los legisladores crearon un monstruo que no tiene pies ni cabeza y deja muchas cosas en un extraño vacío sobre lo que se puede o no hacer durante todo el proceso, pero especialmente en el momento en que nos encontramos conocido como intercampañas.

A esto se suman las declaraciones del expresidente Vicente Fox quien dice que las leyes electorales “son una verdadera marranada; nos tienen a todos con el bozal puesto y con las riendas puestas y jaladas al máximo”.

La veda electoral significa perder seis semanas que bien podrían servir para continuar con el contraste de ideas y plataformas entre candidatos sobre todo después de que el cuarto candidato, Gabriel Quadri, demostrara que aunque puede que sólo sea un títere de Elba Esther, va a poner sobre la mesa diversos temas que podrían poner incómodos a más de uno y elevar un poco el nivel de debate en la contienda.

Sin lugar a dudas queda de nuevo en evidencia que la reforma electoral trajo más problemas de los que pretendía resolver. Se hizo rápido y sin pensar en sus consecuencias. Además de que aunque en su momento surgió como un acuerdo entre los partidos, sería ingenuo pensar que los partidos respetarían los límites que ellos mismos se pusieron. A la hora de ganar harán lo posible por brincarse las reglas y sacar ventaja.

Lamentable que hasta finales de marzo lo que veremos serán a los partidos políticos vigilando a todos los demás y buscando el mínimo resbalo para denunciarlo como supuesto acto anticipado de campaña, demostrando que si en 2006 la campaña fue de desprestigio, este 2012 será de desviar la atención con “violaciones” a la ley.

Para finalizar, algo que es importante recalcar de las declaraciones de Ugalde es que la culpa de este desastre no es del IFE, ellos sólo intentan hacer lo mejor posible con la ley tan absurda que le dieron.

Imagen: ProcesoFoto