¿Será por la rapidez con la que te puedes informar? ¿Porque puedes seguir a figuras públicas, sin un proceso de aceptación? ¿O porque el anonimato es la forma en que más personas quieren expresarse? No sabemos, el caso es que de acuerdo con un estudio realizado por Semiocast, México ocupa el séptimo lugar de los países más tuiteros, por encima de España, Canadá, Francia, Holanda, Alemania y Rusia.

Para el estudio se tomó en cuenta las cuentas creadas hasta el 31 de diciembre de 2011, el origen de los mensajes publicados, la zona de horario, idioma y las coordenadas GPS desde donde eran mandados los tweets. En éste resultó que México ocupa dicha posición por contar con más de 5.2 10 millones de cuentas, superado sólo por EU, Brasil, Japón, Reino Unido, Indonesia e India.

Sin embargo, al hacer un análisis de la actividad de cada país la situación se pone muy diferente. México cae dos posiciones quedando en noveno lugar con un 26% de cuentas que al menos mandaron un mensaje entre el 1 de septiembre y el 30 de noviembre de 2011, y Holanda cambia radicalmente su posición al pasar del lugar 17 en cantidad de cuentas al primero en actividad con 33%. El promedio mundial de actividad es de 27%, lo que me lleva a pensar que son muchas personas las que prefieren ser un twitter voyerista, por así decirlo.

El fenómeno de las redes sociales se vuelve muy interesante cuando vemos la fuerza que ha dado a movimientos revolucionarios en otros países. O aquí por ejemplo, la colaboración que recientemente se dio para apoyar a la Sierra Tarahumara y la presión que causó en los Gobiernos Federal y Estatal por al parecer un rumor de suicidios en ese lugar. Pero aún con las posiciones ocupadas en este estudio no podemos presumir en México de que hayamos logrado explotar todo su poder. En este momento todavía "lo que sucede en las redes, se queda en las redes". Un candidato puede ser abucheado y aporreado en éstas y sin embargo, en encuestas con población en general (tuitera y  no tuitera) sólo pierde entre dos y tres puntos de aceptación. ¿Será que en algún momento en nuestro país las opiniones en Twitter coincidan con las de la población en general? ¿O que ayuden como herramienta de dialogo y no se quede en foro de vociferaciones detrás de un anónimo huevito?

Foto: mallix, flickr.com