candidatos gordos

Muchos de los políticos, entran a la política como una forma de buscar hueso, ir creciendo como si se tratara de una empresa, tejer relaciones dentro de los partidos, para así aspirar al cargo máximo. Ser Presidentes de la República es su máxima aspiración pero más que anhelar con cambiar al país, lo ven como un triunfo individual, como si de llegar al máximo ámbito de poder se tratara (aunque con las nuevas estructuras más democráticas ya no es tan así). Algunos tienen una ambición muy desmedida (como López Obrador) pero muestran un currículum decente como servidores públicos (sin incluír el ridículo post 2006), otros prefieren no hablar de su pasado porque sus resultados han sido nocivos (Enrique Peña Nieto) y algunos otros ni siquiera tienen resultados (Josefina Vázquez Mota).

Aún ellos sabiendo que ni siquiera son las personas que deberían estar compitiendo, tienen la gran aspiración de sentarse en la Silla Presidencial, uno está esperando que le digan "que hacer ahí", otra está intuyendo que es lo que debería de hacer ahí, y el otro, pues lleva una década planeando lo que haría ahí, pero ahora con un toque más amoroso. Lo que no veo es una real convicción por llegar y hacer un cambio por el país, parecería que hace falta una convicción razonable, un perfil más de estadista y no caras bonitas o polarizantes. Lo que hay es ambición de poder (o entre los que van, o quienes lo rodean) y si la ambición por el poder engordara seguramente los tres candidatos sufrirían de obesidad.

La gente siente ajena a los políticos. Excepto los votantes duros, los demás se siguen preguntando por quien votar porque sienten que entre los tres no se hace uno. La percepción negativa de los políticos pesa más que la positiva. Por ejemplo, López Obrador carga con el estigma post-electoral del 2006 y muchos siguen pensando que es un "loco". A Josefina le reprochan el no haber hecho casi nada en sus puestos como funcionaria pública y arrastra una mala imagen dejada por el actual Preidente; y Enrique Peña Nieto, para muchos representa lo peor del PRI.

Un chiste que circula por Internet dice así: Si no sabes elegir por quien votar, déjaselo al azar. Toma una moneda y arrójala al piso, si cae en águila votas por López Obrador, si cae en sol (o sello) votas por Josefina Vázquez Mota, y si la moneda cae parada entonces votas por Enrique Peña Nieto.

Que tengan un buen fin de semana, a partir de ahora y hasta fines de marzo descansaremos de la demagogia electoral, aprovechen este "ojo del huracán" porque la parte que viene es la más fuerte. Y se vislumbran más ataques y críticas que propuestas.