En una sociedad misógina por excelencia, la pornografía, el placer carnal, el derecho a expresar, sentir y hablar abiertamente de sexualidad estaba reservado para los hombres. Al parecer las cosas están cambiando, por lo menos parcialmente, pues nos encontramos con la sorpresa de que el público femenino asistente a la Expo Sexo y Entretenimiento en su novena edición ha aumentado considerablemente. En 2004, sólo 5 por ciento del público fueron de dicho género, en este 2012 es poco más de 40 por ciento.

Sí, en nueve años las mujeres se han animado cada vez más a asistir a un evento de entretenimiento para adultos. ¿Cuál es la lectura de esto? El gradual "empoderamiento", aceptar y permitirse el libre disfrute y exploración de su sexualidad, y en un país con moral trasnochada y decimonónica como este, es mucho decir. En el imaginario colectivo pervive la idea -tan asociada a la formación religiosa- de la virgen-madre-casta-buena en contraparte de la mujer-Eva-promiscua-malvada. Insertos en semejante dicotomía, la mujer sólo tiene dos opciones: o ser madre abnegada o ser puta fácil.

Por eso, la idea de "todas son putas fáciles, menos mi mamá y mis hermanas", como si la madre no hubiera tenido relaciones sexuales para concebirlos o como si las hermanas no hicieran lo propio. Cuando una mujer se atreve a hablar de sexo, de masturbación, de pornografía, se considera una abierta invitación a la promiscuidad. Una dama no habla de esos temas, no se comporta de manera sensual, es discreta y se ruboriza ante espectáculos de semejante naturaleza.

La represión sexual, el señalamiento, el juicio despiadado por el pecado de sentir deseo carnal también es una forma de violencia contra nosotras. Tan denigrante es que nos consideren objetos, como que se nos castre simbólica y socialmente. Tan sólo el año pasado, el diputado local del PRI, Leobardo Urbina pidió que se cancelara la Expo Sexo y Entretenimiento, argumentando que espectáculos como este atentaban gravemente contra la comunidad y que promovían la explotación sexual, la prostitución, la trata de personas, el consumo de bebidas alcohólicas y la pornografía. Nadie le hizo segunda y el espectáculo se ha mantenido.

Expo Sexo y Entretenimiento 2012 durará hasta el 5 de marzo y se realiza en el Palacio de los Deportes. Se estima que este año se superarán los 100 mil visitantes. Además del ya conocido "megatabledance", los visitantes podrán filmar y protagonizar su propia película, hay una zona de espectáculos y concursos para mujeres y un área lésbico-gay, además de un club de parejas swingers. De igual forma, se puede encontrar una amplia gama de productos para los "placeres carnales" a un precio significativamente menor al regular de las sex shop. La entrada general tiene un costo de 230 pesos.

Imagen: EFE/Mario Guzmán