Muchas personas no están a favor de que se celebre el Día Internacional de la Mujer, algunos alegan que fomenta el feminismo, y otros con ideas, digamos un tanto arcaicas, no están muy de acuerdo en que la mujer sobresalga, más en un país como el nuestro donde prevalece el machismo. Lo curioso y lo que no saben estos críticos es que también existe un Día Internacional del Hombre el cual se celebra el 19 de Noviembre. Pero por alguna razón el primer festejo tiene más auge como el segundo, y es que siempre genera más ruido lo que busca cambiarse que lo que se busca conservar o involucionar; lo revolucionario llama más la atención porque significa la búsqueda de un mejor futuro (claro, no siempre esto tiene éxito o consecuencias positivas).

El que se recuerde a las mujeres es muy importante. Porque muchos paradigmas creados por sometimientos patriarcales históricos confinaron por mucho tiempo a las damas a las tareas del hogar y el cuidado de los hijos, como si no fueran merecedoras de un futuro y de forjarse un destino propio. Más bien sentenciaban su vida al elegir al marido (o ser elegidas por él, incluso hasta sin su consentimiento), y de ahí en delante la capacidad del cónyuge determinaba la mayoría de las circunstancias que rodeaban la vida de las mujeres. En realidad la única debilidad de las mujeres ante el hombre es la fortaleza física. Y esta "virtud" si bien era necesaria para la supervivencia siglos atrás, ahora ha quedado relegada a un segundo plano, más en una sociedad donde lo más importante para sobresalir es la inteligencia y el conocimiento, dotes que una mujer puede adquirir por igual que un hombre.

Las mujeres pueden tener la misma capacidad de liderazgo, creatividad, e iniciativa que un hombre. Incluso se dice que en cierta etapa de la vida (en la adolescencia sobre todo) las mujeres tienen una mayor madurez que los hombres, lo que explica por qué en los matrimonios en la mayoría de los casos, el hombre es mayor que la mujer. Cierto que las mujeres no son perfectas y en algunas ocasiones pueden existir mujeres igual de crueles y despiadadas que los hombres. Así como hablamos de una Madre Teresa, una Madonna, una Angela Merkel; tampoco podemos negar que existen también las Elba Esther Gordillo.

La equidad de género (término totalmente diferente al feminismo) no busca la igualdad total de los dos géneros, máxime cuando fisiológica y psicológicamente tienen diferencias. Más bien se busca que exista una igualdad de oportunidades y derechos para ambos sexos, que a una persona no se le discrimine por ser mujer. El festejar a la mujer su día nos recuerda todo esto. Y creo que nos debe hacer reflexionar. La época en que los hombres salían a trabajar y las mujeres se quedaban en casa a cocinar empiezan a ser obsoletas, no solo por el avance de los derechos de la mujer, sino porque el sistema económico hace que la mujer busque también generar ingresos propios para aportar a la familia. Ya es muy común que las madres, si bien sigan estando al pendiente de sus hijos, busquen generar ingresos; en otros casos las responsabilidades tanto económicas como familiares son divididas entre los dos padres, y hasta en algunos casos se suele dar lo contrario.

Dicen que cuando el ser superior creó al hombre lo había hecho como un primer intento porque no quedó del todo satisfecho, y en el segundo intento logró por fin crear esa imagen perfecta que buscaba. Las mujeres son más que lo que nos han querido vender, más que una ama de casa, una esposa, un objeto de deseo sexual. Son seres humanos y por lo tanto merecen ser tratados como tales.

Imagen:Ventoso