En el Foro Mundial de Negocios organizado por el Tecnológico de Monterrey, el Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, dijo que México necesita atacar la pobreza y la desigualdad social, así como mejorar la educación, elevar la competitividad y resolver el problema de la inseguridad. Todo esto, más allá de las reformas estructurales de las que tanto se habla.

Comentó que recetas creadas en el extranjero que prometieron estabilidad y crecimiento para el país, han funcionado a medias pues aún no vemos reflejados en la economía de los mexicanos los resultados prometidos. Por ejemplo, dijo que las políticas emanadas del Consenso de Washington como la apertura comercial prometían un 2% de aumento en el Producto Interno Bruto del país, cosa que no hemos visto.

Enfocarnos en atacar el problema de la inseguridad y la educación permitiría a México crecer en el mediano y largo plazo.

Por ejemplo, una disminución en los índices delictivos y la violencia generada por la guerra contra el narcotráfico podrían hacer que "esa nube negra que se cierne sobre México" se disipara, lo que permitiría atraer inversiones que no estaban convencidas por ese clima. Esto en el corto y mediano plazo. Para un crecimiento de largo plazo menciona que mejorar la calidad de la educación es esencial, pues su deficiencia demora el crecimiento económico entre 15 y 20 años.

Estoy de acuerdo con Krugman en que estos problemas son apremiantes, pero también creo que hay reformas estructurales que no pueden dejarse de lado y deben aplicarse, pero surgidas de un debate nacional y no como recomendaciones literales de organismos internacionales que hoy tienen una seria falta de legitimidad. Esperemos que de una buena vez empecemos a ver avances en estos temas independientemente de quién gane la próxima elección y que se hagan bien las cosas, de la mano de expertos y no votándolas en un Congreso cuya mayoría no entiende de estos temas.

¿Al discurso de qué presidenciable se parece el del Nobel?

Imagen: Beverly Schefer | Princeton Alumni Weekly

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »