Al terminar la Cumbre de Líderes de América del Norte, el presidente de México reclamó al gobierno de Estados Unidos que siguiera sin existir una política que controle el tráfico de armas en la frontera de ambos países, así sea de una manera controlada como en el operativo Rápido y furioso.

Estoy en contra del tráfico de armas de manera ilegal; también lo estoy del tráfico de armas, así sea dentro de un operativo legal. El gobierno de México no acepta, ni lo puede aceptar bajo ninguna circunstancia un trasiego, aún controlado, de armas.

Para el gobierno de México el apoyo de Estados Unidos en este tema es de vital importancia pues pone en riesgo el combate contra el crimen organizado ya que si no se evita, "no sólo será imposible que la violencia termine en México, sino incluso puede amenazar en el futuro a la sociedad americana".

De hecho mencionó la importancia que el contrabando de armas ha tenido en movimientos como las guerras civiles de África, las guerrillas de El Salvador y Guatemala y conflictos como los de Kosovo y Bosnia.

Pero a pesar del nuevo reclamo en este sentido, Calderón se dice respetuoso de la legislación norteamericana y dando a entender que no pretende imponer una agenda a nuestro país vecino pero sí pidiendo que se reconozca la importancia y la responsabilidad que Estados Unidos comparte.

Hemos de recordar que durante la presidencia de Clinton existió una legislación que permitía restringir el comercio de ciertas armas y mantener un registro de las ventas, siendo este modelo el que el Presidente pide. Sin embargo, a pesar de que parece haber mayor disposición para hacerlo, al parecer a Estados Unidos no le conviene o ya lo hubieran hecho, ¿no lo creen?

Imagen: Associated Press

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »