¡Por fin es viernes! Y lo bueno de no trabajar este fin de semana es que vamos a tener la oportunidad de ver todo el día la amable propaganda política que nos ofrecen los candidatos presidenciales por la televisión. Lamentablemente están en todos lados: en la radio, en el timeline de tus redes sociales, en las calles y ahora hasta en los juguetes de tu hija.

Todos sabemos que Enrique Peña Nieto lo único que hace es vender imagen. Sus propuestas son genéricas, vacías y sin fundamentos. Pero la política en el país no para de sorprendernos. El equipo del candidato del copete grande prepara el reparto de figuras de plástico hechas con su imagen para repartir en los diferentes mítines.

El muñeco mide unos 30 centímetros y usa una chamarra blanca con el logotipo del PRI, camisa blanca, corbata roja, pantalón, zapatos negros y no podría faltar: su famosísimo copete. ¿Guerra sucia para desprestigiar al candidato más guapo? Naaa, si son los mismos miembros de su equipo quienes muestran el "prototipo":

La primera entrega de estos muñecos estaba contemplada para un mitin en Axapusco, Estado de México; pero se pospuso debido a que aún no hay consenso en el partido sobre el costo de la elaboración de cada juguete ni sobre cómo reportar el gasto ante el Instituto Federal Electoral (IFE).

Y así es como "el nuevo PRI" se reinventa: reemplaza las canastas de despensa y en su lugar entrega muñecos de su imagen sabiendo muy bien la candidad de gente que lo quieren en su colchón con la que simpatiza. A este ritmo, no les sorprenda que si se siente amenazado por otro candidato en las encuestas empiece a repartir consoladores para obtener el voto de todas aquellas personas confundidas que piensan que Peña Nieto les va a hacer su "milagrito" siendo presidente.

¡Que viva el nuevo PRI!

Que tengan un lindo fin de semana.