Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas a la Presidencia, continúa dando a conocer sus propuestas y hoy por la mañana hubo una en particular que llamó la atención de la prensa con respecto al salario mínimo.

Ayer ya lo escuchábamos decir que las dichosas reformas estructurales no son necesarias en México porque siguen recetas dictadas por organismos internacionales, las cuales no son aplicables a la economía de México. Como prueba, dijo, existen los 29 años en que las práctica neoliberales no han ayudado a la economía de la población mexicana. Incluso su plataforma electoral en materia económica dice claramente que sus programa supone que no son necesarias y por tal motivo no las considera en su plan de gobierno.

Continuando con la exposición de sus planes económicos dice que el salario mínimo se establecerá de acuerdo a la Constitución, la cual dice que debe ser remunerador. Dijo además que cuando él fue Jefe de Gobierno del DF el ajuste del salario mínimo siempre se dio sobre el nivel de inflación, por lo que considera factible que se haga a nivel nacional. Para ejemplificar hizo referencia a cuando en el pasado con un salario mínimo era posible comprar hasta 50 kilos de tortillas, cuando hoy sólo se pueden comprar cinco.

Dicen quienes atacan a López Obrador que la economía nunca fue su fuerte durante sus estudios de licenciatura y que sus asesores económicos no tienen experiencia relevante como para manejar la economía del país. No sé si esto sea cierto pero la declaración de Andrés Manuel, tal cual fue hecha esta mañana, me deja ver que algo tienen de razón.

El salario, en teoría, es reflejo de lo que el trabajador contribuye a la producción de algún bien o servicio. Si el salario es aumentado, entonces eso implica que de alguna manera se logró reducir el costo del producto, lo que permite que una proporción mayor se la lleve el trabajador, implica un aumento en la productividad. Un aumento en el salario que no siga esta lógica implica dos cosas: que el producto eleve su precio o que se despida a una parte de los trabajadores para que se compense el extra que otros ganarían.

Elevar el salario mínimo nada más porque sí no es la solución, ya que sólo traería un aumento de precios o desempleo. No digo que no se aumente, ante la disminución del poder adquisitivo del salario de los mexicanos en los últimos años es realmente necesario, pero debe darse no mediante un decreto arbitrario, sino con la aplicación de otras políticas públicas. Si eso es lo que pretende, que nos diga cómo le va a hacer.

Imagen: Sitio oficial de López Obrador

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »