En el foro Agenda México 12.18 el candidato presidencial por el partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri, se pronunció en presentar una propuesta que considere la privatización del sistema penitenciario mexicano hasta cierto punto.

Para garantizar la seguridad, y aludiendo a que ésta es la principal tarea del Estado, ofreció continuar con el uso del Ejército y la Marina en el combate al crimen organizado mientras se crea un Policía Federal moderna y confiable. Esta nueva Policía sería más grande en número de elementos, se eliminaría a estas fuerzas en el nivel municipal y se crearían mandos únicos a nivel estatal.

El candidato dice que poner en manos de particulares las cárceles permitiría enfrentar problemas como la sobrepoblación y la inseguridad que se vive dentro de los mismos. Además dijo que esto también permitiría evitar las extorsiones, los motines y acercar a los reos con sus familias.

En cuanto a las prisiones de máxima seguridad afirmó en que éstas deben permanecer en manos del Estado y las cárceles privadas servirían para personas con delitos menores, evitando así que las cárceles sean escuelas del crimen.

Pero si se pretenden privatizar las prisiones, como todo en la industria privada, debe haber ganancias. ¿Dónde está el negocio en la privatización de las cárceles? Muy sencillo: se usarían a los reos como mano de obra barata.

Curioso que esta propuesta provenga del candidato "ambientalista" y que vaya en el mismo sentido que la del Partido Verde, además de la propuesta de estos últimos que piden que "si no se aplica la pena de muerte, que por lo menos no los dejen salir".

Imagen: Reuters

Marco Antonio Gómez Lovera

Economista por la Universidad Panamericana. Trabajé en el INEGI donde obtuve experiencia en el análisis y monitoreo de los principales indicadores de la economía mexicana. Actualmente me dedico al periodismo económico. Más artículos del autor »